{"id":1247,"date":"2024-06-29T20:13:15","date_gmt":"2024-06-29T20:13:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=1247"},"modified":"2024-07-01T18:57:21","modified_gmt":"2024-07-01T18:57:21","slug":"la-divulgacion-de-las-ciencias-para-jovenes-y-clases-trabajadoras-reencontremos-paradigmas-del-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=1247","title":{"rendered":"LA DIVULGACI\u00d3N DE LAS CIENCIAS PARA J\u00d3VENES Y CLASES TRABAJADORAS. REENCONTREMOS PARADIGMAS DEL PASADO"},"content":{"rendered":"\n[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<p>La educaci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de las ciencias han generado un inter\u00e9s notable desde siglos anteriores y lo podemos constatar por los registros hist\u00f3ricos. Con la llegada de los europeos a Am\u00e9rica, se imprimi\u00f3 en La Nueva Espa\u00f1a el primer libro de matem\u00e1ticas en el continente en 1556; en la Real y Pontificia Universidad del Continente se cre\u00f3 la primera c\u00e1tedra de Matem\u00e1ticas y Astronom\u00eda en Am\u00e9rica en el a\u00f1o 1630. Podr\u00edamos dedicar un espacio considerable para describir el quehacer cient\u00edfico en M\u00e9xico a trav\u00e9s de los siglos XVII al XIX, con lo que podr\u00edamos plantear que, con base en las experiencias adquiridas, ya se sab\u00eda c\u00f3mo abordar las necesidades de la educaci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de las ciencias.<\/p>\n<p>\u00a0Aun as\u00ed, si esper\u00e1bamos que para el siglo XIX el M\u00e9xico independiente fuera una potencia en las ciencias basado en los antecedentes que vienen desde el siglo XVI, result\u00f3 que no lo fue. Para ello, existen diferentes factores que influyeron durante todos los siglos del virreinato: la cuesti\u00f3n de las clases sociales, una educaci\u00f3n controlada por el clero, el declive del avance de las ciencias en Espa\u00f1a, etc\u00e9tera. As\u00ed, tendr\u00edamos una serie de elementos por analizar y ubicar para diagnosticar el estado de la educaci\u00f3n no s\u00f3lo de las ciencias, sino, en general, de todas las \u00e1reas de conocimiento en el siglo XIX.<\/p>\n<h2>Estado de la educaci\u00f3n en el siglo XIX<\/h2>\n<p>Para entender de manera integral el estado de la educaci\u00f3n de las ciencias en el siglo XIX, primero planteemos algunas caracter\u00edsticas de la manera en la que estaba conformada la educaci\u00f3n en las primeras d\u00e9cadas del M\u00e9xico independiente, en particular en el periodo juarista; despu\u00e9s veremos que es notable la existencia de analog\u00edas que se daban con el M\u00e9xico de mediados del siglo XX.<\/p>\n<p>\u00a0Las semejanzas no terminan ah\u00ed. Nos sorprende ver que, actualmente, en el 2024, seguimos enfrentando algunos de los mismos retos para la educaci\u00f3n de las ciencias semejantes a los del pasado. Uno de los principales, es el de implantar las semillas de inter\u00e9s en los j\u00f3venes y en los adultos con poca preparaci\u00f3n en las ciencias para que se acerquen a ellas. Adem\u00e1s, implantarla en los j\u00f3venes es m\u00e1s apremiante en estos tiempos tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>\u00a0Hace 200 a\u00f1os, ya consolidada la independencia, surgieron las primeras escuelas, con un corte m\u00e1s institucional; entre ellas, las escuelas lancasterianas, que se fundaron principalmente en la zona centro del pa\u00eds. Estas escuelas estaban pensadas con base en las ideas pedag\u00f3gicas del ingl\u00e9s Joseph Lancaster. Esta clase de escuelas fueron fundadas principalmente por maestros particulares o eran escuelas gratuitas vinculadas a los conventos, las cuales llegaron a tener el reconocimiento del gobierno.<\/p>\n<p>\u00a0En 1822 exist\u00edan 71 escuelas de educaci\u00f3n primaria en el centro del pa\u00eds y contaban con aproximadamente 4 000 alumnos. Para 1842, el gobierno, pr\u00e1cticamente, hab\u00eda delegado (pero bajo su vigilancia) a la compa\u00f1\u00eda lancasteriana la educaci\u00f3n primaria en toda la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>\u00a0No podemos dejar de se\u00f1alar que para lograr avances en un sistema educativo que ya fuera regulado por el Estado, durante el siglo XIX se tuvo que caminar por las brechas complicadas que gestionaba el clero. La promulgaci\u00f3n e implementaci\u00f3n de las Leyes de Reforma, de 1855 a 1863, marc\u00f3 la nueva relaci\u00f3n entre el Estado Mexicano y la Iglesia Cat\u00f3lica: se pas\u00f3 de la concordancia y cooperaci\u00f3n bilateral a la separaci\u00f3n legal. Esta situaci\u00f3n gener\u00f3 una relaci\u00f3n de confrontaci\u00f3n socio-pol\u00edtica. El Estado trataba de construir su autonom\u00eda plena, mientras que la Iglesia Cat\u00f3lica, con apoyo de los conservadores, buscaba mantener sus privilegios corporativos.<\/p>\n<p>\u00a0La nueva relaci\u00f3n Estado-Iglesia se orient\u00f3 por diversos caminos, uno de los m\u00e1s relevantes fue el de tener control sobre la educaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1857, algunos liberales como Guillermo Prieto, Francisco Zarco y Benito Ju\u00e1rez, entre otros, buscaron erradicar el <em>monopolio de la educaci\u00f3n <\/em>al clero cat\u00f3lico y, de esta forma, crear una estructura educativa para beneficio del pueblo, no s\u00f3lo un perfil evangelizador como lo hab\u00eda sido.<\/p>\n<p>\u00a0El gobierno juarista impuls\u00f3 la educaci\u00f3n obligatoria y gratuita. Estas disposiciones quedaron en la Ley Org\u00e1nica de la Instrucci\u00f3n P\u00fablica de 1867; adem\u00e1s, en 1869, la ley se complement\u00f3 para que fuera laica, patri\u00f3tica y cient\u00edfica. Con esta base legal, ya se ten\u00edan los elementos para una estrategia educativa, necesaria para la consolidaci\u00f3n del Estado nacional.<\/p>\n<p>El gobierno visualizaba que la educaci\u00f3n deb\u00eda tener un cauce social y que era su encargo dirigirlo y llevarlo a toda la nueva Rep\u00fablica. Un elemento central en la contienda ideol\u00f3gica fue el control de las escuelas: el Estado del siglo XIX, de pensamiento liberal, asumi\u00f3 la regulaci\u00f3n educativa a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de escuelas, para as\u00ed promover la educaci\u00f3n p\u00fablica, dirigida principalmente a quienes no ten\u00edan acceso a la educaci\u00f3n privada. Tener el control y planeaci\u00f3n era fundamental para la pol\u00edtica educativa del M\u00e9xico independiente, y ahora sabemos que tambi\u00e9n lo es en la \u00e9poca actual. La Iglesia Cat\u00f3lica a\u00fan pudo desarrollar libremente sus funciones educativas en las escuelas privadas y parroquiales, sin que las leyes de 1869 sobre la educaci\u00f3n laica le impidieran sus funciones. Esta traves\u00eda de los liberales para consolidar el monopolio de la educaci\u00f3n b\u00e1sica y p\u00fablica en aras de la formaci\u00f3n del Estado Naci\u00f3n no permit\u00eda a\u00fan que se pudieran fortalecer en el corto plazo las disciplinas asociadas con las ciencias. Las prioridades estaban en las humanidades y las letras. Las matem\u00e1ticas, enfocadas a la aritm\u00e9tica, tambi\u00e9n eran prioritarias, pero en un nivel menor. Por otra parte, en el caso de la educaci\u00f3n (restringida s\u00f3lo para las clases m\u00e1s favorecidas tanto en lo econ\u00f3mico como en lo social) ya se contaba, desde finales del siglo XVIII, con instituciones que formaban perfiles en ingenier\u00eda con una formaci\u00f3n en las ciencias: el Real Seminario de Miner\u00eda, el Colegio de Miner\u00eda, el Observatorio Astron\u00f3mico Nacional, el Instituto de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, la Sociedad Mexicana de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, la Comisi\u00f3n Geogr\u00e1fico Exploradora, el Instituto Geol\u00f3gico Nacional, la Comisi\u00f3n Cient\u00edfica Mexicana y la Comisi\u00f3n Geod\u00e9sica Mexicana,\u00a0entre otras.<\/p>\n<p>\u00a0La mayor\u00eda de estas instituciones fue controlada por los liberales. Un ejemplo de ello es que Benito Ju\u00e1rez introdujo la carrera de ingenier\u00eda civil en 1867, al mismo tiempo que transform\u00f3 el Colegio de Miner\u00eda en la Escuela Especial de Ingenieros. En 1868 se inaugur\u00f3 la Asociaci\u00f3n de Ingenieros Civiles y Arquitectos de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0Se puede apreciar que se asum\u00edan dos paradigmas de la educaci\u00f3n de las ciencias en la Rep\u00fablica Restaurada. Por un lado, ya se tiene el control de la educaci\u00f3n b\u00e1sica, pero las ciencias no pod\u00edan a\u00fan ser la prioridad; lo apremiante estaba en la alfabetizaci\u00f3n, las humanidades y la matem\u00e1tica b\u00e1sica. Por otro lado, se tiene formaci\u00f3n profesional para los ingenieros, pero esta preparaci\u00f3n a\u00fan no es para todos, s\u00f3lo para los que ya ten\u00edan una formaci\u00f3n con m\u00e1s estructura cient\u00edfica en la etapa b\u00e1sica, y esto no era accesible para una poblaci\u00f3n amplia sin recursos.<\/p>\n<p>\u00a0Quedaba todav\u00eda un sector muy amplio de la poblaci\u00f3n que tambi\u00e9n merec\u00eda tener una instrucci\u00f3n en las ciencias, el sector de la clase trabajadora al servicio de la industria y los servicios en plena Rep\u00fablica Restaurada era muy amplio y, si se le proporcionaba conocimientos de ciencia y t\u00e9cnica, entonces podr\u00eda tener mejor desempe\u00f1o en sus trabajos e incluso tener trabajos productivos propios. Al mismo tiempo, se requer\u00edan lecturas complementarias para los ni\u00f1os que infundieran a temprana edad una cierta cultura de las ciencias.<\/p>\n<p>\u00a0En esos a\u00f1os era com\u00fan que llegaran, del extranjero, publicaciones de corte divulgativo como <em>La Nature<\/em>, de Francia; <em>La Ense\u00f1anza<\/em>, de Nueva York o <em>El Camarada<\/em>, de Espa\u00f1a. Todas estas publicaciones, sin duda, eran de calidad, pero no asequibles para la mayor\u00eda de las personas interesadas en ampliar sus conocimientos. Esto debido al costo y porque s\u00f3lo se pod\u00edan adquirir por suscripci\u00f3n o si se pertenec\u00eda a una clase social con acervos bibliogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>\u00a0Cabe se\u00f1alar que las publicaciones editadas en M\u00e9xico tampoco se adquir\u00edan con facilidad. Las publicaciones extranjeras atend\u00edan principalmente temas de sus quehaceres locales, en las publicaciones europeas se encuentra que los temas de literatura, arte, incluso ciencias estaban dirigidos a los intereses de las sociedades regionales y con las mejores posiciones sociales. Por lo mencionado, se percibe que exist\u00eda la necesidad de crear publicaciones en el M\u00e9xico de la segunda mitad del XIX con temas de divulgaci\u00f3n de la ciencia, desde un contexto local que se ocupara de lo que permeaba en nuestro entorno social.<\/p>\n<p>\u00a0Sobre las publicaciones para j\u00f3venes y clases trabajadoras se han tenido notorios altibajos. Recordemos que cuando se fund\u00f3 la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n en los a\u00f1os veinte del siglo XX, se vivi\u00f3 una \u00e9poca dorada de libros para ni\u00f1os. Jos\u00e9 Vasconcelos impuls\u00f3 las publicaciones en las cuales intervinieron los mejores artistas gr\u00e1ficos del momento, como Montenegro y Fern\u00e1ndez Ledesma. A partir del final de la d\u00e9cada de los a\u00f1os treinta, todo el aporte del exilio europeo, junto con artistas y escritores mexicanos, dej\u00f3 una derrama bibliogr\u00e1fica de una calidad notable. Entre los grandes beneficiarios, por supuesto, estuvieron los ni\u00f1os y tambi\u00e9n las clases trabajadoras. Para ellos se crearon colecciones notables para reforzar su educaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico parece que todo es c\u00edclico, porque a partir de la d\u00e9cada de los ochenta del siglo XX se empez\u00f3 a gestar una serie de elementos que dio lugar a que el sistema educativo, apoyado en la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, empezara a tener rezagos y obst\u00e1culos. Estos contratiempos empezaron a dar se\u00f1ales de que se estaba gestando un retroceso en la educaci\u00f3n b\u00e1sica. As\u00ed, transitamos en la d\u00e9cada de los noventa con un Tratado de Libre Comercio que de la mano con el PRI lastim\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el paradigma educativo que se ten\u00eda. Se lleg\u00f3 al nuevo milenio y ya no hab\u00eda duda de que los cambios en el sistema educativo estaban da\u00f1ando la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 15 a\u00f1os nos ha tocado presenciar las nuevas propuestas que se han planteado para las reformas educativas. Estamos en un debate a\u00fan sin terminar para saber cu\u00e1l es el verdadero derrotero que m\u00e1s conviene para la formaci\u00f3n de los m\u00e1s j\u00f3venes, pero ahora tenemos nuevos factores que no exist\u00edan en las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado: la globalizaci\u00f3n, la pol\u00edtica interna, los intereses econ\u00f3micos y otros m\u00e1s. Sin duda, a\u00fan tenemos un debate muy din\u00e1mico para encontrar el mejor camino, pero es mejor que estemos en la discusi\u00f3n, que estar en un letargo cr\u00f3nico. De lo que no tenemos duda es que la educaci\u00f3n de las ciencias es un elemento fundamental para el presente y el futuro de la Rep\u00fablica, y transmitirla a los j\u00f3venes no ha dejado de ser un reto desde los inicios del juarismo. Se mencion\u00f3, p\u00e1rrafos arriba, que la educaci\u00f3n b\u00e1sica ha tenido altibajos y que parece que los periodos son c\u00edclicos; entonces, con base en esta afirmaci\u00f3n, mencionemos a quien podr\u00edamos considerar como uno de los primeros divulgadores de la ciencia en el M\u00e9xico independiente. Nos referimos a Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga.<\/p>\n<h2>Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga<\/h2>\n<p>Naci\u00f3 en 1831 en la ciudad de Puebla, M\u00e9xico. Se form\u00f3 en una escuela lancasteriana en Zacatl\u00e1n de las Manzanas. Egres\u00f3 del Colegio de Miner\u00eda, de donde se gradu\u00f3 como ingeniero top\u00f3grafo y agrimensor en 1859. En 1863, fue nombrado subsecretario de Fomento; en 1865, fue nombrado inspector general del centro de Puebla y en 1882 fue designado director interino de la Escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria, donde fue profesor de topograf\u00eda.<\/p>\n<p>Fue miembro de la Academy of Natural Sciences of Philadelphia en 1874, socio de la Sociedad Humboldt en 1869, miembro de la Comisi\u00f3n Cient\u00edfica del Valle de M\u00e9xico en 1855, socio de la Compa\u00f1\u00eda Lancasteriana de M\u00e9xico en 1868 y mucho m\u00e1s. Fue periodista, divulgador, director y colaborador en diversos libros, peri\u00f3dicos y revistas.<\/p>\n<p>Para la d\u00e9cada de 1870, en M\u00e9xico se ten\u00edan publicaciones con perfil para los j\u00f3venes y los trabajadores, ejemplo de ellas son: <em>El Obrero del Porvenir <\/em>(1870), <em>La Ense\u00f1anza <\/em>(1870\u20131876), <em>El Correo de los Ni\u00f1os <\/em>(1872\u20131883), <em>El Escolar <\/em>(1872), <em>La Edad Feliz <\/em>(1873) y <em>La Ni\u00f1ez Ilustrada <\/em>(1873\u20131875).<\/p>\n<p>En el contexto de las publicaciones en 1871, Arriaga comenz\u00f3 un gran proyecto de divulgaci\u00f3n de la ciencia: public\u00f3 el primer fasc\u00edculo de la colecci\u00f3n <em>La ciencia recreativa, publicaci\u00f3n dedicada a los ni\u00f1os y a las clases trabajadoras<\/em>, Una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica que apareci\u00f3 hasta 1879 y que podemos clasificarla en tres etapas: la primera en 1871, la segunda en 1874 y la \u00faltima en 1879.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga ten\u00eda muy clara la importancia de popularizar el conocimiento cient\u00edfico y vislumbraba que la prensa cient\u00edfica dedicara parte de su infraestructura a los que iniciaban su formaci\u00f3n o no la hab\u00edan completado, y una colecci\u00f3n como la que planteaba ser\u00eda un veh\u00edculo fundamental. As\u00ed, <em>La ciencia recreativa<\/em>\u2026 lleg\u00f3 para ocupar un espacio vacante.<\/p>\n<p>Arriaga decidi\u00f3 que el mejor camino para la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica dedicada a los grupos se\u00f1alados ser\u00eda la ficci\u00f3n narrativa en formato de novela. Por las fechas registradas y por la manera novelada de presentar los temas, no hay duda de que Arriaga seguramente ten\u00eda la influencia de Julio Verne y que conoci\u00f3 su manera de difundir la ciencia a un p\u00fablico amplio.<\/p>\n<p>\u00a0Desde la aparici\u00f3n de los primeros fasc\u00edculos, <em>La ciencia recreativa<\/em>\u2026 tuvo buena aceptaci\u00f3n en el pa\u00eds. Se publicaron opiniones en revistas como <em>El Ferrocarril<\/em>, <em>La Voz de M\u00e9xico<\/em>, <em>El Cat\u00f3lico<\/em>, de Zacatecas; <em>La Sombra de Arteaga<\/em>, en Quer\u00e9taro; <em>El siglo XIX<\/em>, la <em>Revista Universal<\/em>, y <em>El Monitor Republicano<\/em>, entre muchas otras. Ahora que estudiamos la obra de Arriaga con la mirada del presente, nos convencemos de que difundir el conocimiento, en este caso los temas de ciencia, no ten\u00eda por qu\u00e9 ser de una manera r\u00edgida. La elecci\u00f3n de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga de recurrir a una manera literaria para acercarse a los j\u00f3venes y trabajadores fue y es un acierto.<\/p>\n<p>El autor de este art\u00edculo tiene registradas 79 publicaciones de <em>La ciencia recreativa <\/em>y posiblemente son todas las que existen. Es importante mencionar que cada fasc\u00edculo presentaba una litograf\u00eda, ya sea de Hesiquio Iriarte o de Viuda de Murgu\u00eda e Hijos. Esto \u00faltimo nos indica que la publicaci\u00f3n estaba pensada para darle al lector no s\u00f3lo conocimiento cient\u00edfico, sino elementos para apreciar el arte. Las publicaciones trataron temas diferentes: bot\u00e1nica, f\u00edsica, meteorolog\u00eda, biolog\u00eda, astronom\u00eda, agricultura y m\u00e1s. Cada una constaba de, aproximadamente, 30 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Antes de dar paso a mostrar y comentar uno de los fasc\u00edculos de la colecci\u00f3n, creemos que es importante se\u00f1alar, nuevamente, que la manera de transmitir los conocimientos ha tenido sus periodos c\u00edclicos o, dicho de otra manera, sus altibajos. Para la \u00e9poca de Arriaga se ten\u00eda la inquietud de formar de mejor manera a los que menos posibilidades ten\u00edan de recibir una educaci\u00f3n privada. Ahora, como ya se mencion\u00f3, desde la d\u00e9cada de los noventa atravesamos por algo semejante: c\u00f3mo ofrecer una educaci\u00f3n de mejor calidad, p\u00fablica y gratuita.<\/p>\n<p>Sabemos que la soluci\u00f3n al problema no es f\u00e1cil, genera debates de gran encono y enfrentamiento. Lo que s\u00ed queremos decir aqu\u00ed es que miremos lo que se ha hecho en el pasado, no para repetirlo de manera id\u00e9ntica, sino para tomar elementos que nos puedan apoyar en el presente. La idea de los ciclos tambi\u00e9n recae en que, de alguna manera, siempre regresamos a enfrentar problemas del pasado. Y si en otras \u00e9pocas se avanz\u00f3, formando a nuestros mentores del presente, hay que observar c\u00f3mo se hizo antes y tomar inspiraci\u00f3n de ello.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding=\u00bb11px|||||\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1.-Maguey.tif\u00bb title_text=\u00bb1. Maguey\u00bb _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<h2>El cultivador del maguey<\/h2>\n<p>De entre las 79 publicaciones de <em>La ciencia recreativa<\/em>\u2026 destacamos \u201cCultivador del maguey\u201d, puesto que se trata de una planta nativa sorprendente, con m\u00faltiples propiedades para la industria, la salud, los destilados y el ornamento que Linneo nombr\u00f3 <em>Agave<\/em>, del griego <em>agavos <\/em>que significa \u201cmagn\u00edfica, admirable\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row column_structure=\u00bb1_2,1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<p>\u00a0 Arriaga conoc\u00eda las grandes cualidades de esta planta, que se mostraba en los territorios m\u00e1s inh\u00f3spitos y que se pod\u00eda<\/p>\n<p>ver a la distancia a trav\u00e9s de sus imponentes \u201castas coronadas con ramilletes de flores\u201d,<sup>1<\/sup> y a las que se llamaba quiote.<\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/2.-quiote.tif\u00bb title_text=\u00bb2. quiote\u00bb _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<p>\u201cCultivador del maguey\u201d fue publicado en 1874. Es un di\u00e1logo entre distintos personajes. Unos opinan que el maguey s\u00f3lo sirve para generar bebidas embriagantes y otros defienden sus m\u00faltiples propiedades. A trav\u00e9s de sus 39 p\u00e1ginas \u201cCultivador del maguey\u201d presenta a sus interlocutores las haciendas donde se cultiva el maguey como lugares de gran desarrollo, describiendo de manera muy detallada su anatom\u00eda, c\u00f3mo podarla, reproducirla, trasplantarla y administrar su cultivo. Asimismo, describe el proceso de extracci\u00f3n del aguamiel, la producci\u00f3n del pulque y las ganancias, si se administran adecuadamente los cultivos. Hace \u00e9nfasis, tambi\u00e9n, en el potencial industrial que tiene la planta para la producci\u00f3n de az\u00facar, vinagre, sales, papel, fibras, telas, materiales de construcci\u00f3n y usos m\u00e9dicos. La presentaci\u00f3n novelada convence a sus interlocutores del enorme potencial de desarrollo para las regiones donde se puede sembrar el maguey. Arriaga pretende adentrar al lector de una manera agradable para mostrar que se puede aprovechar el maguey si aprende de sus propiedades. El fin es dejar la semilla del inter\u00e9s para que el lector trate de llevar a la pr\u00e1ctica lo estudiado y as\u00ed adquirir la experiencia real que necesitar\u00e1 para alcanzar los beneficios tangibles de sus aprendizajes.<\/p>\n<p>\u00a0Sabemos que la confrontaci\u00f3n de ideas en lo que corresponde a la educaci\u00f3n seguir\u00e1 en los primeros lugares de inter\u00e9s, y podr\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 no miramos lo que hicieron antes los personajes que enfrentaron situaciones semejantes. Existen condiciones iniciales que ya no pueden ser las mismas, pero tambi\u00e9n es cierto que hay otras que no han cambiado totalmente. Si despu\u00e9s de una revisi\u00f3n cuidadosa y responsable se concluye que ya no es viable llevar a cabo las formas del pasado, aun as\u00ed, regresemos a estudiar a los personajes como Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga como una deuda que hay que saldar, pues aportaron mucho a lo que hoy conocemos como Rep\u00fablica Restaurada.<\/p>\n<h1>Notas a pie<\/h1>\n<p><strong>1 <\/strong>Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Arriaga. 1874. \u201cLa Ciencia Recreativa. Publicaci\u00f3n dedicada a los ni\u00f1os y a las clases trabajadoras. Volumen de Agricultura e Industria. Fasc\u00edculo: El cultivador del Maguey. M\u00e9xico: Imprenta de Ancona y Peniche, Calle de Alfaro, n\u00fam.13. Pag. 9.<\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La educaci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de las ciencias han generado un inter\u00e9s notable desde siglos anteriores y lo podemos constatar por los registros hist\u00f3ricos. 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