{"id":127,"date":"2023-10-11T00:00:00","date_gmt":"2023-10-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=127"},"modified":"2023-11-10T16:24:57","modified_gmt":"2023-11-10T16:24:57","slug":"127","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=127","title":{"rendered":"LECCIONES Y CONSECUENCIAS POL\u00cdTICAS DE LA CRISIS ECON\u00d3MICA DE 2008"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_color=\u00bbRGBA(255,255,255,0)\u00bb custom_padding=\u00bb2px|||||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>H\u00c9CTOR RODR\u00cdGUEZ<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong>Con motivo de la quiebra de grandes bancos en Estados Unidos ha vuelto la preocupaci\u00f3n en torno a los rescates del gobierno hacia el sector financiero.<\/strong> No es para menos: la gravedad de la crisis internacional de 2008, con origen en el sector inmobiliario de Estados Unidos, fue de tan profundo calado que para muchos analistas implic\u00f3 la materializaci\u00f3n del fin del neoliberalismo como tal. Lo anterior se debe a diversas razones:<br \/><span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span>1 La m\u00e1s obvia consisti\u00f3 en que, para legitimar el rescate de deudas privadas socializando las p\u00e9rdidas, se anunciaron medidas de regulaci\u00f3n del sector que estaban en contra del discurso de autorregulaci\u00f3n del mercado.<br \/><span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span>2 Menos obvias, aunque de mucho mayor envergadura, fueron las medias que se tomaron no tan p\u00fablicamente: los capitalistas descubrieron que en efecto eran vulnerables ante otros capitalistas y decidieron que se requer\u00edan barreras donde antes todo eran libres fronteras; una parte de los recientes conflictos geopol\u00edticos por el control de los mercados y las tecnolog\u00edas de energ\u00eda se gest\u00f3 en ese momento.<br \/><span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span>3 Porque la crisis implic\u00f3 tambi\u00e9n la agudizaci\u00f3n de los conflictos populares que ya se ven\u00edan gestando en toda la \u00e9poca neoliberal. La acumulaci\u00f3n del descontento generado por la desigualdad y la constataci\u00f3n del contubernio entre los gobiernos y la banca implicado en los rescates propici\u00f3 el arribo de outsiders pol\u00edticos, en general de derecha, que canalizaron el descontento con la globalizaci\u00f3n hacia discursos xen\u00f3fobos y de esp\u00edritu totalitario. No se trata s\u00f3lo de Trump ni de Boris Johnson: lo m\u00e1s probable es que las actuales protestas contra Macron en Francia no alimenten a la izquierda socialdem\u00f3crata, sino al fascismo abierto de Marine Le Pen.<br \/><span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span>Asistimos, pues, a un conflicto extra\u00f1o en el que la globalizaci\u00f3n retrocede no s\u00f3lo por luchas populares, sino tambi\u00e9n porque sectores de capitalistas abrazan opciones pol\u00edticas nacionalistas de derecha, frente a intereses transnacionales de otros capitalistas, lo que entra\u00f1a riesgos pol\u00edticos enormes, pero tambi\u00e9n oportunidades que han permitido que opciones m\u00e1s populares encuentren espacio para crecer y para sostener modelos diferentes de desarrollo.<br \/><span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span>En el presente ensayo se pretende dar cuenta de algunos riesgos y oportunidades asociados al manejo del cr\u00e9dito por parte de los gobiernos de Latinoam\u00e9rica en la coyuntura actual. Para ello primero se presentar\u00e1 la tendencia de la deuda p\u00fablica y privada en un conjunto de pa\u00edses, a efecto de constatar cu\u00e1l es el grado de control del sector financiero alcanzado despu\u00e9s de 2008; posteriormente, se adelantar\u00e1n dos casos sintom\u00e1ticos del cisma ideol\u00f3gico que sigui\u00f3 a la crisis, para finalmente exponer el caso de M\u00e9xico como una singularidad de lo que &#8211; nunca hay que confiarse- parecen lecciones aprendidas.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>DOMANDO \u2014O NO\u2014 AL SECTOR FINANCIERO<\/strong><\/p>\n<p>La gr\u00e1fica 1 presenta la evoluci\u00f3n del promedio de deuda privada y de los gobiernos centrales (como indicador del comportamiento de la deuda p\u00fablica), con informaci\u00f3n de 159 pa\u00edses en d\u00f3lares de 2023, de acuerdo con datos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Una primera vista deja claro que, tras un periodo de estabilidad entre 1995 y 2002 aproximadamente, la deuda privada no ha abandonado su tendencia al crecimiento exponencial, mientras que la deuda de los gobiernos centrales parece haber sorteado la crisis de 2008 sin tanto aspaviento; de hecho, posteriormente se observa un breve periodo de relativa estabilidad entre 2010 y 2015. Los crecimientos observados en ambos componentes de las deudas nacionales en 2020 y 2021 tienen su origen evidente en la pandemia.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row column_structure=\u00bb2_3,1_3&#8243; _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb||||false|false\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Grafica-1-1.png\u00bb _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_accordion _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243; toggle_font_size=\u00bb13px\u00bb body_font_size=\u00bb12px\u00bb closed_toggle_font_size=\u00bb13px\u00bb custom_margin=\u00bb||||false|false\u00bb custom_padding=\u00bb||||false|false\u00bb background_color=\u00bbRGBA(255,255,255,0)\u00bb][et_pb_accordion_item title=\u00bbGr\u00e1fica 1. Evoluci\u00f3n del promedio de deuda privada y de gobiernos centrales entre 1960 y 2021 (miles de millones de d\u00f3lares de 2023).\u00bb open=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243; body_font_size=\u00bb12px\u00bb body_line_height=\u00bb1.3em\u00bb width=\u00bb100%\u00bb max_width=\u00bb100%\u00bb]<\/p>\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia con datos del Banco Mundial (2023) sobre el PIB a d\u00f3lares constantes de 2023, y del Fondo Monetario Internacional (2021) sobre el porcentaje de deuda privada y de los gobiernos centrales con respecto al PIB.<\/p>\n<p>[\/et_pb_accordion_item][\/et_pb_accordion][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p>Pero por supuesto la anterior lectura es parcial, porque por un lado el promedio de deuda es empujado por los pa\u00edses desarrollados, con montos de deuda equivalentes a la econom\u00eda completa y agregada de muchos otros pa\u00edses, de modo que es m\u00e1s adecuado entender qu\u00e9 ha ocurrido con la posici\u00f3n relativa de la deuda frente al producto interno bruto (PIB) de cada pa\u00eds, lo que se muestra en la grafica 2.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb column_structure=\u00bb1_3,2_3&#8243;][et_pb_column _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb type=\u00bb1_3&#8243;][et_pb_accordion _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][et_pb_accordion_item title=\u00bbGr\u00e1fica 2. Evoluci\u00f3n del promedio de porcentaje de deuda privada y de gobiernos centrales con respecto al PIB entre 1960 y 2021.\u00bb _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb open=\u00bbon\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243; toggle_font_size=\u00bb13px\u00bb body_font_size=\u00bb12px\u00bb body_line_height=\u00bb1.2em\u00bb]<\/p>\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia con datos del Fondo Monetario Internacional (2021) sobre el porcentaje de deuda privada y de los gobiernos centrales con respecto al PIB.<\/p>\n<p>[\/et_pb_accordion_item][\/et_pb_accordion][\/et_pb_column][et_pb_column _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb type=\u00bb2_3&#8243;][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Porcentaje-deuda-PIB.png\u00bb _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb title_text=\u00bbPorcentaje deuda-PIB\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb0px|||||\u00bb locked=\u00bboff\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p>La lectura ahora tiene diferentes matices. Por un lado, puede apreciarse que en realidad, como promedio, la deuda de los gobiernos centrales fue dominante para las econom\u00edas nacionales entre 1983 y 2005; que ese comportamiento no se aprecie en la gr\u00e1fica 1 es resultado de la dominancia en cuanto al monto de PIB de los pa\u00edses desarrollados con respecto a los endeudados en v\u00edas de desarrollo. Por otro lado, la crisis de 2008 no s\u00f3lo increment\u00f3 la deuda de los gobiernos centrales, sino que cambi\u00f3 la tendencia global de la deuda p\u00fablica, que transit\u00f3 de un periodo en que hab\u00edan recobrado control sobre sus recursos a un nuevo debilitamiento. Debe notarse, adem\u00e1s, c\u00f3mo el crecimiento del promedio de porcentaje de deuda p\u00fablica es m\u00e1s acelerado que el de la deuda privada en las postrimer\u00edas de 2008, indicando la magnitud de los rescates financieros otorgados. Finalmente, debe se\u00f1alarse que el incremento en el porcentaje de la deuda con respecto al PIB en 2020 es m\u00e1s agudo que en la gr\u00e1fica 1, lo que se debe a que, en el indicador de porcentaje [(deuda\/PIB)*100)], tanto aument\u00f3 el numerador del indicador (la deuda en s\u00ed) como disminuy\u00f3 el denominador (el PIB). La tendencia cambia en 2021, justamente porque el PIB en el conjunto de pa\u00edses se recuper\u00f3 m\u00e1s de lo que increment\u00f3 la deuda ese a\u00f1o.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero, si ya hab\u00edamos transitado por un periodo m\u00e1s agudo de deuda p\u00fablica, \u00bfpor qu\u00e9 ahora se argumenta que es una crisis de mayor magnitud? En primera instancia, por la ya mencionada composici\u00f3n diferente de los pa\u00edses endeudados: si antes era el tercer mundo, ahora son tambi\u00e9n Estados Unidos y Europa. Pero m\u00e1s importante: la deuda privada contin\u00faa siendo sumamente alta y la lecci\u00f3n de 2008 fue que no exist\u00edan mecanismos adecuados para su control en el libre mercado; de hecho, ni siquiera se ten\u00eda conciencia de la necesidad de esos mecanismos. La sorpresa sobre la magnitud de lo acontecido fue tal que nos lleva al siguiente apartado de la exposici\u00f3n: propici\u00f3 una fractura ideol\u00f3gica muy mal disimulada en el aparato dominante.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<strong>LOS LENTES ROTOS DEL NEOLIBERALISMO&#8230; Y DEL ALTERMUNDISMO<\/strong><\/p>\n<p>Como en el clich\u00e9 de que \u201clos doctores nunca saben bien qu\u00e9 tiene el enfermo, pero siempre saben exactamente de qu\u00e9 muri\u00f3\u201d, existen hoy numerosos estudios que explican lo ocurrido en 2008, aunque en esencia actualizan (y por tanto poco aportan) el modelo de las crisis financieras: a partir de una situaci\u00f3n relativamente estable, en el sector financiero se genera una competencia entre bancos y otras instituciones ofertantes de cr\u00e9dito que las impulsa a otorgar pr\u00e9stamos progresivamente de m\u00e1s alto riesgo; conforme la deuda general crece, lo hace tambi\u00e9n la cartera vencida hasta poner en riesgo los fondos de ahorro que constituyen una muy peque\u00f1a parte del capital especulativo ya comprometido en pr\u00e9stamos. Esa situaci\u00f3n es la burbuja econ\u00f3mica, que revienta cuando, ante una perturbaci\u00f3n, una masa cr\u00edtica de ahorradores pretende recuperar sus inversiones al mismo tiempo, en tanto que la incapacidad de algunos bancos para hacer frente a esa exigencia muestra el poco respaldo de las inversiones y se genera una escalada de desconfianza que, como bola de nieve, barre el polvo de la especulaci\u00f3n para mostrar el desastroso panorama de la realidad.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso concreto de 2008, la estabilidad consisti\u00f3 en las sostenidas bajas tasas de inter\u00e9s. El actor prioritario de creaci\u00f3n de la burbuja fue el pujante sector inmobiliario de Estados Unidos (aderezado con la incorporaci\u00f3n de m\u00faltiples instituciones no bancarias otorgantes de cr\u00e9dito), mientras que la base de la masa cr\u00edtica se hizo m\u00e1s cr\u00edtica con el gigantesco ahorro provisto por China y su din\u00e1mico crecimiento.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pero, estimado lector o lectora, si le parece a usted que esta explicaci\u00f3n es demasiado simple como para que nadie se haya percatado antes de que la burbuja reventar\u00eda, no se apure, le acompa\u00f1an en esa apreciaci\u00f3n una bonita cantidad de estudiantes de Econom\u00eda de Harvard que en 2011 protestaron por el evidente fracaso del modelo que se les ense\u00f1aba. Se trata de estudiantes de la \u00e9lite de Estados Unidos que insospechadamente se pronunciaron contra \u201cel vac\u00edo intelectual y la corrupci\u00f3n moral y econ\u00f3mica de gran parte del mundo acad\u00e9mico, c\u00f3mplices por acci\u00f3n u omisi\u00f3n en la actual crisis\u201d.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lo anterior es m\u00e1s que s\u00f3lo una an\u00e9cdota de juventudes privilegiadas, es un s\u00edntoma de la debacle medi\u00e1tica sufrida por el muy constatable hecho de que ni uno solo de los grandes economistas de la \u00e9poca pudo prever la magnitud de la crisis. Ahora bien, debe reconocerse que, a pesar de que simb\u00f3licamente perdieron fiabilidad, los ide\u00f3logos neoliberales contin\u00faan con el control de los medios de comunicaci\u00f3n, por lo que permanecen en una posici\u00f3n dominante en la opini\u00f3n p\u00fablica\u2026 salvo por el hecho de que la grieta est\u00e1 ah\u00ed y todos y todas la ven todo el tiempo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pero el cisma tambi\u00e9n afect\u00f3 a organizaciones antineoliberales. En particular, fue evidente el debilitamiento que sufri\u00f3 el movimiento ambientalista, el cual se presum\u00eda como el candidato m\u00e1s prometedor para levantar la estafeta de una lucha mundial por un mundo mejor que hab\u00eda dejado el socialismo tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y la URSS. La progresiva complejizaci\u00f3n cient\u00edfica, discursiva y de pr\u00e1ctica alcanzada por el ambientalismo lo hab\u00eda llevado a ser el principal agente antag\u00f3nico del capitalismo, con nexos con movimientos de reivindicaci\u00f3n \u00e9tnica en Latinoam\u00e9rica, \u00c1frica, Asia e incluso en algunos pa\u00edses desarrollados, como Canad\u00e1 y el propio Estados Unidos. El movimiento ambiental estableci\u00f3 vertientes que explicaban -sin dejar lugar a dudas- c\u00f3mo el capitalismo es el responsable principal no s\u00f3lo del cambio clim\u00e1tico y otros problemas ambientales que amenazan a la humanidad entera, sino tambi\u00e9n de la injusticia social al interior y entre pa\u00edses.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bast\u00f3 la crisis de 2008 para mostrar que aparentemente hab\u00eda otras prioridades. Por m\u00e1s que se hubiera avanzado en la construcci\u00f3n de opciones pol\u00edticas, los partidos verdes (los verdaderos, no el penoso que tenemos en el pa\u00eds) sucumbieron en todo el mundo ante discusiones pol\u00edticas de la derecha m\u00e1s extrema y de izquierdas moderadas, que decidieron que ten\u00edan suficiente con tratar de conservar siquiera los derechos sociales b\u00e1sicos, como la educaci\u00f3n, la salud o las pensiones. A nivel internacional el Protocolo de Kioto (moderado, liberal, completamente insuficiente y todo lo que se quiera) permiti\u00f3 la movilizaci\u00f3n de mucha gente e imaginarios en torno a un problema com\u00fan, aunque hoy est\u00e9 por completo muerto y es bastante transparente que las cumbres clim\u00e1ticas no arreglan casi nada. El correlato popular es, desgraciadamente, que tambi\u00e9n se perdi\u00f3 el ambientalismo como referente\u2026 o al menos como referente central.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No fue el \u00fanico movimiento antag\u00f3nico perdedor, las reivindicaciones altermundistas basadas en reivindicaciones \u00e9tnicas tambi\u00e9n retrocedieron. El \u00fanico movimiento social masivo y no partidista que permanece con combustible aparentemente inagotable es el feminismo, pero el punto es que se abrieron espacios para la construcci\u00f3n de algo nuevo\u2026 para bien o para mal.[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<strong>2008 EN EL CONTEXTO DE LATINOAM\u00c9RICA<\/strong><\/p>\n<p>La crisis tom\u00f3 a los gobiernos del llamado primer ciclo progresista en una posici\u00f3n ventajosa, pues los precios de los <em>commodities<\/em> a\u00fan permanec\u00edan altos, pero condicion\u00f3 que su posterior debacle profundizara la deuda y comprometiera con ello los avances en la pol\u00edtica social. La moraleja evidente fue la necesidad de alejarse de los modelos extractivistas de desarrollo, no s\u00f3lo por sus altos costos ambientales y sociales, sino precisamente por su vulnerabilidad frente a vaivenes internacionales de todo tipo: toda crisis termina con coletazos al sector primario de exportaci\u00f3n.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La crisis de los <em>commodities<\/em>, junto con una pol\u00edtica de endeudamiento que no se esperaba esta baja abrupta de los precios de las exportaciones, el muy eficiente manejo medi\u00e1tico de las oligarqu\u00edas -poseedoras absolutas de los medios de comunicaci\u00f3n-, as\u00ed como errores operativos y la traici\u00f3n de sectores aliados de derecha -que evidentemente traicionar\u00edan, pero que queda poco claro que hubieran sido tambi\u00e9n indispensables para que la primera ola progresista se lograra- llevaron a una contraofensiva de derecha que, mediante golpes blandos o elecciones (o ambos, como en Brasil), recuper\u00f3 el poder.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tres problemas graves enfrentaba la derecha latinoamericana para conservar el poder que tan tramposamente hab\u00eda retomado: 1) ya hab\u00edan privatizado buena parte de lo privatizable desde el siglo pasado; 2) la competencia para bajar salarios para atraer inversi\u00f3n extranjera fue demasiado severa y ya no ten\u00eda tanto espacio de maniobra para conservar pobres, pero con empleo y 3) no tuvo los enemigos internos que tienen los pa\u00edses desarrollados (migrantes\u2026 o sea, nosotres, pues). As\u00ed las cosas, la f\u00f3rmula que le quedaba para atacar la crisis estaba condenada a fracasar: recorte de programas sociales, desregulaci\u00f3n de la inversi\u00f3n privada (que ni as\u00ed llegaba), incremento de impuestos generales (el IVA) y de la base poblacional que paga impuestos (combate a la informalidad), as\u00ed como represi\u00f3n para controlar los descontentos que las otras medidas evidente y r\u00e1pidamente generar\u00edan.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El problema es que el nuevo espacio dejado por la derecha es reacio a dejarse recapturar por una izquierda electoral que tambi\u00e9n gener\u00f3 desencanto, adem\u00e1s de que la derecha parece estar avanzando en la construcci\u00f3n de una masa popular facha con la excusa del \u00fanico enemigo interno que les queda y que, ante la dificultad que plantea el hecho de que ese enemigo no estaba desacreditado, intentan dibujar o caricaturizar medi\u00e1ticamente: izquierdosos, abortistas, ide\u00f3logos de g\u00e9nero, in\u00fatiles que s\u00f3lo estiran la mano para que les den todo y, encima, morenos. No se crea que no, no hay que ser ingenuos, pues, efectivamente, est\u00e1n avanzando en beligerancia.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En M\u00e9xico la situaci\u00f3n tuvo sus diferencias con el modelo planteado. En principio, no ten\u00edamos un gobierno de izquierda, sino su contrario. Calder\u00f3n sorte\u00f3 parcialmente la crisis gracias a los altos precios del petr\u00f3leo, pero inici\u00f3 tambi\u00e9n una carrera de endeudamiento p\u00fablico que no terminar\u00eda sino hasta que Videgaray se retir\u00f3 de la Secretar\u00eda de Hacienda de la siguiente administraci\u00f3n, la de Pe\u00f1a Nieto. Como no brillaron en originalidad, las opciones de pol\u00edtica p\u00fablica de Calder\u00f3n y Pe\u00f1a ten\u00edan las mismas limitantes que las del resto de la derecha latinoamericana, de ah\u00ed los esfuerzos por el control del gasto p\u00fablico llevados a cabo por ambos gobiernos. Ahora bien, si la izquierda mexicana no sufri\u00f3 el descr\u00e9dito que en otras latitudes los medios endilgaron a los gobiernos progresistas, \u00bfes eso lo \u00fanico que explica que ahora tengamos una posici\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda frente a las alternativas electorales de derecha? La respuesta es no, pues hay lecciones aprendidas y principios de pol\u00edtica financiera que convierten la experiencia actual mexicana en un referente, a saber: 1) el modelo de desarrollo econ\u00f3mico no se est\u00e1 sustentando en pol\u00edticas extractivistas, sino en el crecimiento del mercado interno, de hecho, la idea de recuperar la soberan\u00eda energ\u00e9tica no s\u00f3lo pasa por alcanzar la autosuficiencia en la producci\u00f3n de gasolinas, sino tambi\u00e9n por disminuir las exportaciones de crudo; y 2) un compromiso f\u00e9rreo por no contratar deuda, mantenido incluso en medio de la pandemia de COVID y en contra incluso de aliados ideol\u00f3gicos relevantes, como Gerardo Esquivel, que insist\u00eda en que pod\u00eda aceptarse un endeudamiento de alrededor de 2 puntos porcentuales del PIB con tal de apuntalar a las pymes. La propuesta de Esquivel parec\u00eda razonable cuando se pensaba que la emergencia durar\u00eda algunos meses, pero esa deuda no ser\u00eda despu\u00e9s sostenible. El planteamiento de que la recuperaci\u00f3n ulterior ser\u00eda m\u00e1s acelerada gracias a ese endeudamiento parece tambi\u00e9n desmentido por la actual fortaleza de la moneda, as\u00ed como por la atracci\u00f3n de inversi\u00f3n extranjera directa, am\u00e9n de que siempre, respecto a los pa\u00edses que adquirieron deudas tremendas en la pandemia, deber\u00edamos preguntarnos lo siguiente: \u00bfcu\u00e1nto del crecimiento econ\u00f3mico alcanzado gracias a ese endeudamiento se queda realmente en sus pa\u00edses?&#8230; \u00bfy en qui\u00e9nes?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Hay muchas cosas que ameritan una discusi\u00f3n amplia en la presente administraci\u00f3n. En t\u00e9rminos econ\u00f3micos siempre hay riesgos en las inversiones generadas, adem\u00e1s de que necesariamente hay visiones encontradas sobre hacia d\u00f3nde quisi\u00e9ramos dirigirnos. Puede discutirse todo lo que se quiera sobre los peligros de los megaproyectos o su inevitabilidad frente a un aparente vac\u00edo de alternativas; puede discutirse c\u00f3mo es que se dar\u00e1 la transici\u00f3n energ\u00e9tica, con qu\u00e9 se financiar\u00e1, hac\u00eda qu\u00e9 tecnolog\u00edas apuntar, cu\u00e1les impactos son menos delet\u00e9reos, qu\u00e9 modelos de desarrollo rural pueden sostenerse y c\u00f3mo implementarlos\u2026 en fin, pr\u00e1cticamente todo puede ser colocado en entredicho.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pero deber\u00eda estar bastante claro que se ha recuperado la capacidad de decidir el futuro gracias al compromiso por no incrementar la deuda, y a las reestructuraciones recientemente negociadas para descargar un poco las finanzas p\u00fablicas de los onerosos pagos de intereses. Deber\u00eda ser claro tambi\u00e9n que es fant\u00e1stico poder discutir sobre el futuro, es la primera vez que es materia de discusi\u00f3n en al menos medio siglo y esto se debe a que, por el momento, vamos ganando.[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p>_______________<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 15px;\">1. Banco Mundial (2023). gdp (current us$). R. E. Disponible en: &lt;https:\/\/api.worldbank.org\/v2\/en\/indicator\/NY.GDP.MKTP.CD?downloadformat=Excel&gt;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 15px;\">2. Fondo Monetario Internacional (2021). Private Debt, Loans and Debt Securities, All Country Data. R. E. Disponible en: &lt;https:\/\/www.imf.org\/external\/datamapper\/PVD_LS@GDD\/SWE?year=2021&gt;.<\/span><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00c9CTOR RODR\u00cdGUEZ INTRODUCCI\u00d3N Con motivo de la quiebra de grandes bancos en Estados Unidos ha vuelto la preocupaci\u00f3n en torno a los rescates del gobierno hacia el sector financiero. 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