{"id":2862,"date":"2025-10-06T17:29:36","date_gmt":"2025-10-06T17:29:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=2862"},"modified":"2025-11-03T19:05:03","modified_gmt":"2025-11-03T19:05:03","slug":"grafica-comunitaria-en-san-miguel-topilejo-una-historia-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=2862","title":{"rendered":"GR\u00c1FICA COMUNITARIA EN SAN MIGUEL TOPILEJO: UNA HISTORIA DE VIDA"},"content":{"rendered":"\n[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_color=\u00bbRGBA(255,255,255,0)\u00bb custom_margin=\u00bb||-25px|||\u00bb custom_padding=\u00bb||0px|||\u00bb locked=\u00bboff\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb||0px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.21.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbTexto\u00bb _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_enable_color=\u00bboff\u00bb custom_margin=\u00bb||-2px|||\u00bb custom_padding=\u00bb||15px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<p><strong>JESHUA SICARDO <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>I.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El sincolote es una estructura grande de madera de oyamel en donde se almacenaba <\/strong>el ma\u00edz cosechado en las comunidades nahuas del sur de la Ciudad de M\u00e9xico. Cuando yo era ni\u00f1a, mi pap\u00e1 me cont\u00f3 que \u00e9l era el encargado de cuidar las milpas de mi bisabuelo Miguel. Se encargaba de almacenar los elotes en los sincolotes que estaban al centro de los sembrad\u00edos para ponerlos a secar, y cuando terminaba exhausto por su jornada laboral, en ocasiones se quedaba dormido encima de estos graneros. Adem\u00e1s de sembrar la tierra, mi familia conserva tambi\u00e9n el compromiso de cuidar los predios comunales que pertenecen al corredor del <em>Chichinautzin<\/em>, que en macehualcopa quiere decir \u00abSe\u00f1or que quema\u00bb porque es un trayecto volc\u00e1nico que llega hasta el estado de Morelos.<\/p>\n<p>Fue por esto que decid\u00ed nombrar Sincolote al taller de grabado que fund\u00e9 en 2016 en San Miguel Topilejo, nombre del pueblo que hace alusi\u00f3n a un bast\u00f3n de mando, lo que interpreto como un sitio que tiene una historia pol\u00edtica importante desde \u00e9pocas pasadas. Sincolote es m\u00e1s que un taller de grabado, pues implica la defensa de una cultura particular relacionada con el punk, el feminismo decolonial y las cosmovisiones ind\u00edgenas que se manifiestan en acciones colectivas y comunitarias a trav\u00e9s del arte.<\/p>\n<p>Es un taller que, a pesar de tener sus or\u00edgenes en Topilejo, ha tenido una vida itinerante, lo cual me ha permitido convocar a artistas, en su mayor\u00eda j\u00f3venes, de la periferia de la Ciudad de M\u00e9xico y de otros estados del pa\u00eds, as\u00ed como de Francia, Espa\u00f1a, Colombia y Argentina. Hago las invitaciones a colaborar a partir de mi convicci\u00f3n af\u00edn con el proyecto, de creer que con el arte se pueden generar redes m\u00e1s solidarias entre creadores para la producci\u00f3n y que \u00e9sta a su vez permita detonar procesos comunitarios para visibilizar la violencia y expresarse ante la injusticia.<\/p>\n<p>Al proyecto se han sumado tambi\u00e9n gestores culturales, activistas, comunic\u00f3logos, m\u00fasicos, dise\u00f1adores gr\u00e1ficos, fot\u00f3grafos, artesanas y vecinos. Esta manera de colaborar ha permitido que el arte sea pensado colectivamente como una herramienta poderosa de transformaci\u00f3n social. Su funci\u00f3n no se agota en crear im\u00e1genes para la contemplaci\u00f3n o la expresi\u00f3n, sino que produce tambi\u00e9n din\u00e1micas de organizaci\u00f3n horizontales y solidarias.<\/p>\n<p>Sincolote ofrece talleres gratuitos a ni\u00f1as y ni\u00f1os; fomenta el acceso a actividades art\u00edsticas a todo tipo de p\u00fablicos con din\u00e1micas educativas, exposiciones y otras actividades. Todo esto se ha sostenido por la colaboraci\u00f3n a partir del intercambio, el trueque, la b\u00fasqueda de fondos a trav\u00e9s de convocatorias p\u00fablicas, la coperacha, las rifas, la coedici\u00f3n y la venta de obra a precio accesible.<\/p>\n<p class=\"p1\"><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/IMG_9410.jpg\u00bb title_text=\u00bbIMG_9410&#8243; align=\u00bbcenter\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_margin=\u00bb||3px|||\u00bb custom_padding=\u00bb0px||15px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font_size=\u00bb11px\u00bb custom_margin=\u00bb-19px||50px|||\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p><span>Taller de grabado en lin\u00f3leo en Bacerac 3, cerca del Mercado Jamaica en la alcald\u00eda Venustiano Carranza.<\/span><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_enable_color=\u00bboff\u00bb custom_margin=\u00bb-16px|||||\u00bb custom_padding=\u00bb||30px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb min_height=\u00bb701.3px\u00bb]<p>El pr\u00f3ximo mes de septiembre se cumplir\u00e1n nueve a\u00f1os de impulsar un taller m\u00f3vil que ha tenido presencia en diferentes partes de la ciudad: Tlatelolco, Santa Mar\u00eda la Ribera, la colonia Cuauht\u00e9moc, zonas aleda\u00f1as a los mercados de Jamaica y la Merced, la colonia Guerrero, San Miguel Xicalco; a trav\u00e9s de convenios con la UNAM, la UACM, la Ibero, la UAM, la revista <em>Mi Valedor<\/em>, <em>House of Vans, Clap<\/em>, Fundaci\u00f3n Hogares y Fundaci\u00f3n ADO. Sin embargo, lo que me tiene m\u00e1s entusiasmada es que este a\u00f1o fortaleceremos su existencia estableci\u00e9ndonos en el lugar donde sembramos su ombligo, San Miguel Topilejo, en su parte m\u00e1s alta, donde el acceso al arte es inexistente.<\/p>\n<p>Actualmente, Topilejo est\u00e1 marcado por olas de violencia. Se han encontrado fosas clandestinas a las cuales han acudido colectivas de madres buscadoras para buscar a sus familiares desaparecidos. Es frecuente, tambi\u00e9n, la tala clandestina de \u00e1rboles, as\u00ed como el crecimiento acelerado de la mancha urbana que ha orillado a que el corredor del Chichinautzin, una importante \u00e1rea de conservaci\u00f3n del pa\u00eds, se est\u00e9 modificando, lo que desplaza a las especies end\u00e9micas de este lugar.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n me ha motivado a darle sentido a lo que significa <em>ser y estar <\/em>en la periferia, en el suelo de conservaci\u00f3n del sur de la Ciudad de M\u00e9xico; a indagar sobre mi historia de vida y el origen de mi familia. Por el lado paterno, con la siembra de ma\u00edz, el temazcal, el cuidado del bosque y la mayordom\u00eda, lo cual ha sido fuente de inspiraci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de rabia por la gran injusticia de habitar este territorio marcado por la desigualdad, por explotar sus recursos naturales que, parad\u00f3jicamente, sostienen al centro de la ciudad. Por el otro lado, est\u00e1 la parte del arte en mi l\u00ednea familiar materna. Mi abuelo era impresor en una imprenta de <em>offset<\/em>; mi mam\u00e1 es costurera y mis t\u00edos influenciaron en mi personalidad con su gusto por el rock.<\/p>\n<p>Todo esto ha sido caldo de cultivo a nivel personal, pero tambi\u00e9n lo comunitario que ha marcado mi forma de ver el mundo, de entenderlo y de accionar, aportando mi granito de arena desde el arte y la cultura para, al menos, intentar cambiar mi propio entorno. Me concibo acompa\u00f1ada de mi familia, amigas, amigos, amigues, colegas, vecinos, alumnes, de todo aquel o aquella que considere que a\u00fan hay esperanza en salvar a la humanidad.<\/p>\n<p class=\"p1\"><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/c4fae84c-6d77-48eb-ac03-525c5dd97df5.jpg\u00bb title_text=\u00bbc4fae84c-6d77-48eb-ac03-525c5dd97df5&#8243; align=\u00bbcenter\u00bb admin_label=\u00bbImagen\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_margin=\u00bb-19px|||||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding=\u00bb||2px|||\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font_size=\u00bb11px\u00bb custom_margin=\u00bb-19px||50px|||\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p><span>Ambas im\u00e1genes corresponden a un taller de grabado en lin\u00f3leo que se dio durante las emisiones de <em>La Zurda<\/em>, un tianguis cultural dedicado a la gr\u00e1fica, Complejo Cultural Los Pinos.<\/span><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/IMG_6018-rotated.jpg\u00bb title_text=\u00bbIMG_6018&#8243; align=\u00bbcenter\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb locked=\u00bboff\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font_size=\u00bb11px\u00bb custom_margin=\u00bb-19px||50px|||\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p>Firma de impresiones del artista Chalio proveniente de P\u00e1tzcuaro, Michoac\u00e1n.<\/p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.25.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_enable_color=\u00bboff\u00bb custom_padding=\u00bb||30px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<p><strong>II.<\/strong><\/p>\n<p>Mi formaci\u00f3n como grabadora ha sido afortunada, casual y autodidacta. La primera vez que conoc\u00ed una estampa fue en Xochimilco, hace diecis\u00e9is a\u00f1os, cuando trabaj\u00e9 como asistente de una artista proveniente de China. Aunque ella no hablaba castellano, nos entend\u00edamos a trav\u00e9s del arte; me impact\u00f3 la manera en que imprim\u00eda unas planchas de madera entintadas con pigmentos naturales sobre papel arroz. La creaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo a trav\u00e9s de se\u00f1as y, en ocasiones, con la ayuda de una traductora. Tiempo despu\u00e9s conoc\u00ed un espacio de grabado en el centro de Tlalpan, el taller La Imagen del Rinoceronte, en el cual me involucr\u00e9 a partir de coordinar una biblioteca itinerante, de organizar la producci\u00f3n gr\u00e1fica y la implementaci\u00f3n de talleres para infancias. \u00c9sta fue la primera vez que me reconoc\u00ed como gestora cultural. Posteriormente trabaj\u00e9 en un taller de grabado y en un espacio cultural creados por el artista oaxaque\u00f1o Demi\u00e1n Flores. La Curtidur\u00eda y La Cebada fueron espacios que se relacionaban con las escenas culturales de Oaxaca, Xochimilco y Torre\u00f3n. Estos proyectos fueron mi primera escuela no formal para entender de qu\u00e9 manera se pueden articular proyectos autogestivos con instituciones, artistas y colectivos. Finalmente, los pasados nueve a\u00f1os aprend\u00ed sobre la edici\u00f3n gr\u00e1fica, las t\u00e9cnicas, la visualidad contempor\u00e1nea y el mercado del arte en el taller en el que fui colaboradora, editora y curadora, Tigre Ediciones de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><span>El a\u00f1o pasado tom\u00e9 la decisi\u00f3n de regresar al sur de la Ciudad de M\u00e9xico. No fue f\u00e1cil llevarlo a cabo porque eso implicaba cargar con un duelo y revivir otros<\/span>;<span> lo \u00fanico que ten\u00eda claro es que siempre hab\u00eda proyectado tener una casa-estudio en Topilejo para compartir <\/span>mis aprendizajes<span> con mi comunidad, s\u00f3lo que no pensaba que <\/span>suceder\u00eda<span> tan pronto y en las condiciones en las que dej\u00e9 el <\/span>c<span>entro de la ciudad. Esta nueva necesidad ha impulsado que el camino del arte, la gr\u00e1fica, los libros y el cine vuelvan a tomar rumbo hacia\u00a0 <\/span>la <span>monta\u00f1a en Topilejo, para echar ra\u00edces y dejar florecer todo lo que se ha construido a lo largo de estos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de esta nueva sede tendr\u00e1 un taller de grabado para seguir invitando a artistas a realizar su producci\u00f3n, esta vez con residencias que les permitan conocer este lado de la ciudad e involucrarse con la comunidad, para aprender de ella al mismo tiempo que comparten sus saberes. Tambi\u00e9n se va a destinar un espacio para albergar una biblioteca especializada en pueblos originarios, flora y fauna end\u00e9micas del pa\u00eds y en arte contempor\u00e1neo latinoamericano. Adem\u00e1s, tendremos una peque\u00f1a sala de cine al aire libre que tendr\u00e1 por nombre Cine Petate.<\/p>\n<p><span>La construcci\u00f3n de esta nueva etapa va poco <\/span>a<span> poco. Lo que se necesita para este nuevo hogar es habilitar un t\u00f3rculo de mediano formato, conseguir mobiliario para la biblioteca, as\u00ed como un proyector, equipo de audio y el pago de honorarios a los talleristas que se invitar<\/span>\u00e1<span> a esta gran reinauguraci\u00f3n sure\u00f1a. <\/span>Q<span>uerida lectora y lector de este art\u00edculo,<\/span> t<span>e agradecemos por tu inter\u00e9s y te invitamos amablemente a sumarte a una campa\u00f1a para que todos estos intereses y voluntades se puedan llevar a cabo. Por favor, ay\u00fadanos a cumplir nuestros sue\u00f1os a trav\u00e9s del siguiente enlace: <a href=\"https:\/\/gofund.me\/a115cba3\">https:\/\/gofund.me\/a115cba3<\/a><u>.<\/u> Muchas gracias, y continuemos sembrando. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/DSC_0385.jpg\u00bb title_text=\u00bbDSC_0385&#8243; align=\u00bbcenter\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb min_height=\u00bb538.4px\u00bb custom_margin=\u00bb-21px|||||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font_size=\u00bb11px\u00bb custom_margin=\u00bb-19px||60px|||\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p><span>Imagen del predio cercano a la nueva sede del taller Sincolote. Ah\u00ed mi pap\u00e1 en la \u00faltima siembra que tuvo, despu\u00e9s de \u00e9sta ya no lo hizo porque dej\u00f3 de ser rentable y hubo muchas p\u00e9rdidas econ\u00f3micas.<\/span><\/p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/IMG_6567.jpg\u00bb title_text=\u00bbIMG_6567&#8243; align=\u00bbcenter\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb min_height=\u00bb538.4px\u00bb custom_margin=\u00bb-21px|||||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font_size=\u00bb11px\u00bb custom_margin=\u00bb-19px||50px|||\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p><span>Estampa que ilustra la historia de mi pap\u00e1 cuando cuidaba los sincolotes y se quedaba dormido encima de ellos. Autor\u00eda de Abner Bonilla.<\/span><\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JESHUA SICARDO I. El sincolote es una estructura grande de madera de oyamel en donde se almacenaba el ma\u00edz cosechado en las comunidades nahuas del sur de la Ciudad de M\u00e9xico. Cuando yo era ni\u00f1a, mi pap\u00e1 me cont\u00f3 que \u00e9l era el encargado de cuidar las milpas de mi bisabuelo Miguel. 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