{"id":2940,"date":"2025-09-24T19:47:35","date_gmt":"2025-09-24T19:47:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=2940"},"modified":"2025-09-29T02:41:05","modified_gmt":"2025-09-29T02:41:05","slug":"los-buenos-dias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=2940","title":{"rendered":"LOS BUENOS D\u00cdAS"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row column_structure=\u00bb1_2,1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, cuando naci\u00f3 Mat\u00edas, mi primer nieto, pens\u00e9 que no es com\u00fan <\/strong>que las nuevas generaciones se interesen en conocer la historia de vida de sus antepasados. En mi caso, no conoc\u00ed a mis abuelos paternos. Aunque mi padre me hablaba de ellos, no logr\u00e9 sentir un v\u00ednculo directo, ese eslab\u00f3n necesario para comprender que, apenas un siglo atr\u00e1s, hubo quienes incidieron mucho en lo que hoy vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto, decid\u00ed escribir un texto semanal sobre algunas de las experiencias en las que he tenido la fortuna de participar, gracias a mi trabajo como qu\u00edmico, profesor, documentalista, y en la misi\u00f3n de difundir y divulgar la ciencia y la cultura. En mis andanzas por el mundo y en los muchos encuentros afortunados que he tenido con personas y proyectos entra\u00f1ables, hay gran cantidad de hechos, an\u00e9cdotas e historias que considero que vale la pena recordar. As\u00ed fue como me propuse escribir para Adri\u00e1n y Mat\u00edas, mis dos nietos, esta serie de relatos que llamo <em>Los <\/em><em>buenos <\/em><em>d\u00edas<\/em>.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre viene, en parte, de un querido amigo que diariamente, desde hace mucho tiempo, me saluda con alguna obra de arte, acompa\u00f1ada por un simple \u00abbuenos d\u00edas\u00bb. Como para m\u00ed es una agradable manera de iniciar la jornada, pens\u00e9 en replicar la idea, una vez por semana. Con el tiempo, tambi\u00e9n comenc\u00e9 a compartir mis textos con mis queridos amigos y colegas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lleg\u00f3 la pandemia provocada por Covid-19, encerrados todos por la instrucci\u00f3n \u00abQu\u00e9date en casa\u00bb, comenc\u00e9 a enviar, adicionalmente, una fotograf\u00eda diaria. Las primeras im\u00e1genes las captur\u00e9 desde la ventana de mi ba\u00f1o, donde descubr\u00ed que cada amanecer es tan magn\u00edfico como \u00fanico\u2026 El cielo cambiaba siempre: nubes, rayos, luces, lluvia, mil colores y formas se nos presentaban de manera especial. A partir de entonces, a las 18 horas, env\u00edo lo que me encuentro por ah\u00ed, ya sea en mis viajes, caminatas, o durante cualquier encuentro con lo cotidiano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6-1.jpg\u00bb title_text=\u00bb6 (1)\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb min_height=\u00bb263.9px\u00bb custom_padding=\u00bb||0px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb||0px|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 este espacio de <em>Los <\/em><em>buenos <\/em><em>d\u00edas<\/em> es una forma sencilla de ir a contracorriente de lo que a menudo recibimos en las redes; en lugar de fotos del desayuno, noticias tr\u00e1gicas o datos sobre el clima, intento ofrecer, adem\u00e1s del texto semanal, una imagen cercana, que a estas alturas, ya suman m\u00e1s de dos mil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, con la intenci\u00f3n final de compartir un poco de memoria, una historia cada lunes, una imagen cada d\u00eda, con afecto&#8230; eso son <em>Los <\/em><em>buenos <\/em><em>d\u00edas<\/em>. A continuaci\u00f3n presento un ejemplo de estos mensajes, el correspondiente al d\u00eda 23 de junio de 2025, escrito y enviado desde mi hogar en la alcald\u00eda de Tlalpan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb min_height=\u00bb16.8px\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb min_height=\u00bb540.1px\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>Buenos d\u00edas, de parte de: <br \/><\/strong><strong>Ifigenia Mart\u00ednez Hern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace cien a\u00f1os con cinco d\u00edas naci\u00f3 una mujer luminosa, l\u00facida y comprometida. Muri\u00f3 en diciembre del a\u00f1o pasado justo a unos d\u00edas de entregarle la banda presidencial a Claudia Sheinbaum.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran protagonista de esta historia de dignidad, conciencia viva y compromiso con M\u00e9xico fue Ifigenia Mart\u00ednez Hern\u00e1ndez, economista, pol\u00edtica, profesora, diplom\u00e1tica, legisladora, editorialista, rebelde feminista y creadora de caminos para promover la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al recordar a Ifigenia resulta f\u00e1cil anotar la cantidad de referencias que existen sobre las circunstancias clave del pa\u00eds en las que particip\u00f3, durante momentos cruciales. A mediados del siglo pasado, incidi\u00f3 en la Cepal; fue la primera directora de la Facultad de Econom\u00eda de la UNAM; colabor\u00f3 con el escritor Jaime Torres Bodet en aspectos clave para la educaci\u00f3n p\u00fablica y ocup\u00f3 cargos diplom\u00e1ticos en las Naciones Unidas. M\u00e1s tarde, como legisladora en las filas del PRI, tuvo el valor de romper con ese aparato para convertirse en la cofundadora del PRD, proyecto que, como es sabido, ser\u00eda la base del movimiento de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador. Su misi\u00f3n no se concret\u00f3 s\u00f3lo en aceptar cargos, sino tambi\u00e9n en la b\u00fasqueda de maneras para enfrentar los problemas que surg\u00edan en donde trabajaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conoc\u00ed hace ya mucho, cuando al ser estudiante de qu\u00edmica no me era dif\u00edcil coincidir con ella en los espacios comunes de la UNAM. En aquel entorno universitario, con frecuencia, Ifigenia aparec\u00eda junto a otros luchadores sociales, hablando en actos p\u00fablicos, culturales, educativos o promoviendo debates de pol\u00edtica o econom\u00eda\u2026 en aquellos eventos expresaba sus ideas con claridad y respeto.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/1.jpg\u00bb title_text=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb0px|||||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb min_height=\u00bb670.9px\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>E<\/strong><strong>n La Habana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pas\u00f3 mucho tiempo para encontrarme de nuevo con ella. Durante un viaje que hicimos a La Habana, en julio del a\u00f1o 2016, tuve la oportunidad de establecer una cercan\u00eda entra\u00f1able. \u00c9ramos unos treinta los que tuvimos que esperar varias horas para subir a un averiado avi\u00f3n de Cubana, y durante aquella larga espera iniciamos nuestras amenas pl\u00e1ticas que duraron toda la semana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grupo de viaje presentar\u00eda un libro necesario: <em>Fidel en el imaginario mexicano<\/em>, un trabajo editorial coordinado por mi querido amigo Jaime Bali y producido por el Senado de la Rep\u00fablica. Era un homenaje pensado para conmemorar los noventa a\u00f1os de vida del comandante Fidel Castro Ruz. Las fotograf\u00edas y los treinta testimonios que componen el trabajo fueron resultado de una recopilaci\u00f3n de los \u00e1mbitos pol\u00edtico, cultural, acad\u00e9mico y art\u00edstico; los que fuimos invitados a participar en el proyecto dejamos plasmada nuestra visi\u00f3n de amistad y reconocimiento al comandante y a su pueblo, idea impl\u00edcita en el t\u00edtulo que sugiri\u00f3 Jaime. Entre otros, ah\u00ed se puede leer a Elenita Poniatowska, Alejandro Encinas, Enrique Semo, Virgilio Caballero, Fernando Valadez, Mar\u00eda Rojo, Antonio del Conde (El Cuate), as\u00ed como a Ifigenia. Pienso que en el trabajo qued\u00f3 claro lo mucho que impact\u00f3 la imagen de Fidel en nuestro pa\u00eds, a lo largo de tantos a\u00f1os. El libro, con las estupendas fotograf\u00edas de Roberto Chile, fue presentado en el Memorial Jos\u00e9 Mart\u00ed por la periodista cubana Katiuska Blanco y el poeta Miguel Barnet, y sobra decir que el acto fue muy emotivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaime Bali, mexicano con alma cubana, expres\u00f3 la raz\u00f3n de su nombre: \u00abSe llama as\u00ed porque con tal planteamiento editorial apareci\u00f3 un caleidoscopio de afectos, cr\u00edticas, an\u00e9cdotas y recuerdos. Este no es un libro que pudiera curar un dise\u00f1ador cualquiera, lo hicimos quienes en verdad sab\u00edamos del tema\u00bb. La publicaci\u00f3n remite al v\u00ednculo profundo que desde el inicio de la Revoluci\u00f3n se estableci\u00f3 entre M\u00e9xico y Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, queda claro que, pese a los cambios y las dif\u00edciles circunstancias que desde entonces han sucedido, la actitud solidaria de nuestro pa\u00eds nunca se quebr\u00f3 y los fuertes nexos con la isla siguen intactos. Este ejercicio es, en cierto sentido, una forma de regresar a Fidel y a su pueblo una voz coral de agradecimiento, di\u00e1logo y memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/4-1.jpg\u00bb title_text=\u00bb4 (1)\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>C<\/strong><strong>on El Choco e<\/strong><strong>n el Floridita<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row column_structure=\u00bb1_2,1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_margin=\u00bb-66px|auto||auto||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con m\u00e1s de noventa a\u00f1os a cuestas, fue magn\u00edfica la presencia de Ifigenia en ese viaje. Aquella semana nunca dej\u00f3 de llenar el ambiente con sus relatos plagados de emotividad. Una noche, para seguir la vieja tradici\u00f3n de Hemingway, nos quedamos de ver en el Floridita, ese antiguo lugar de leyenda en La Habana, donde se recuerda el clich\u00e9 de tomar ah\u00ed el daiquir\u00ed, para seguir por el mojito en la Bodeguita del medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaban las horas y cualquier tema era un buen pretexto para alargar la pl\u00e1tica con Ifigenia. De pronto, lleg\u00f3 el extraordinario artista cubano Eduardo Roca Salazar, a quien llaman El Choco, una importante figura de la pl\u00e1stica contempor\u00e1nea en la isla. Despu\u00e9s de un buen rato, la conversaci\u00f3n dio un giro y s\u00f3lo se habl\u00f3 del arte caribe\u00f1o. Siempre sorprend\u00eda el humor de Ifigenia junto a su capacidad de an\u00e1lisis; su manera de abordar los temas era interesante, pues, al surgir alguna diferencia, con rapidez tend\u00eda puentes. Y as\u00ed, mientras aparec\u00edan las confidencias, en medio de las guantanameras, interpretadas con calidad y volumen, terminamos la \u00faltima ronda.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Choco dijo: \u00abA m\u00ed la Revoluci\u00f3n me rescat\u00f3, me dio la oportunidad de aprender a trabajar con libertad creativa\u00bb. Horas despu\u00e9s, ya entrados en m\u00e1s rones, nos llev\u00f3 a su taller, un amplio y ventilado bodeg\u00f3n situado cerca del puerto, con techos altos que atenuaban un poco el calor. El espacio estaba plagado de coloridas esculturas, m\u00faltiples cuadros y sus famosos experimentos gr\u00e1ficos, todo lleno de texturas vivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inevitablemente, me puse a tomar fotograf\u00edas. De aquel d\u00eda es la imagen que aqu\u00ed comparto con ustedes. Ifigenia, siempre emocionada por el arte, se llev\u00f3 un par de cuadros, yo s\u00f3lo guard\u00e9 en mi mente las experiencias narradas. Fue una noche de compartir arte y vivencias, pasando por temas de alta pol\u00edtica, fundida con las cosas sencillas de la vida, todo muy natural. En ese momento conocimos a la figura p\u00fablica, y tambi\u00e9n a una mujer vital que se emocionaba de vivir cada instante, con sentido y profundidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Ifigenia.jpg\u00bb title_text=\u00bbIfigenia\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><strong>C<\/strong><strong>on E<\/strong><strong>l C<\/strong><strong>uate<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel viaje fue un regalo. Era emocionante compartir la presentaci\u00f3n con los aportes de tantos amigos protagonistas, personas que quisieron recordar y compartir su punto de vista de esa parte de la historia de Am\u00e9rica Latina, s\u00f3lo por el gusto de hacerlo. Durante una de las cenas del viaje, no pod\u00eda faltar la voz de Antonio del Conde Pontones, a quien cari\u00f1osamente los cubanos apodaron El Cuate: \u00abMira Joaqu\u00edn, mucho de lo que aqu\u00ed te cuento, est\u00e1 tambi\u00e9n en un libro que escrib\u00ed, cuesti\u00f3n necesaria, para aclarar la cantidad de mentiras que sobre nuestra historia a\u00fan se dice\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras entrevistaba al \u00abdue\u00f1o del Granma\u00bb, a cada rato interven\u00eda Ifigenia, con lucidez y claridad; su aporte a la cr\u00f3nica de El Cuate dio lugar a un gran complemento. \u00abCu\u00e9ntale a Joaqu\u00edn c\u00f3mo fue aquella tarde de julio del a\u00f1o 1955, cuando lleg\u00f3 Alejandro a tu armer\u00eda, ese cubano que m\u00e1s tarde llamar\u00edan Fidel\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, a cien a\u00f1os de su nacimiento, es grato recordar a la mujer que escrib\u00eda, viajaba, constru\u00eda, legislaba, preguntaba y pensaba, siempre poniendo en claro lo mucho que amaba a su patria. Ifigenia fue una buena br\u00fajula que supo apuntar al lado correcto, el que ella siempre insisti\u00f3 que deb\u00eda prevalecer.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/11.jpg\u00bb title_text=\u00bb11&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/9.jpg\u00bb title_text=\u00bb9&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, cuando naci\u00f3 Mat\u00edas, mi primer nieto, pens\u00e9 que no es com\u00fan que las nuevas generaciones se interesen en conocer la historia de vida de sus antepasados. 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