{"id":3780,"date":"2026-07-10T17:26:57","date_gmt":"2026-07-10T17:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780"},"modified":"2026-07-11T17:04:45","modified_gmt":"2026-07-11T17:04:45","slug":"el-mundial-la-ceremonia-del-balon-y-la-memoria-de-los-pueblos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780","title":{"rendered":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Arturo Mart\u00ednez N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay momentos en que el mundo decide creerse una f\u00e1bula. Cada cuatro a\u00f1os, esa f\u00e1bula tiene forma de bal\u00f3n y gira sobre s\u00ed misma, como si en su trayecto pudiera ordenar el caos. Se le llama futbol, pero en realidad es otra cosa: una ceremonia laica donde los pueblos ensayan, por un instante, la posibilidad de reconocerse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pr\u00f3ximo gran cap\u00edtulo de esa ceremonia ser\u00e1 la Copa Mundial de la FIFA 2026, y aunque su calendario ya est\u00e1 escrito, lo verdaderamente importante no aparece en ninguna agenda. No est\u00e1 en los horarios ni en las sedes. Est\u00e1 en lo que ocurre cuando millones de miradas se alinean hacia una misma escena, cuando la respiraci\u00f3n colectiva se ajusta al ritmo de un partido y el tiempo \u2014ese tirano cotidiano\u2014 parece detenerse en el borde de un \u00e1rea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El futbol tiene la extra\u00f1a virtud de parecer simple y ser inagotable. Un juego de reglas m\u00ednimas, de l\u00edneas claras, de objetivos evidentes. Y, sin embargo, debajo de esa superficie ordenada, late una complejidad que pocas expresiones humanas alcanzan. No es s\u00f3lo deporte. Es lenguaje, es memoria, es relato. Es una forma de decir \u00abnosotros\u00bb en un mundo que cada vez lo pronuncia con m\u00e1s dificultad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se juega en todos lados, pero nunca es el mismo. En una calle de Buenos Aires, la pelota esquiva grietas y sue\u00f1os; en un barrio de la Ciudad de M\u00e9xico, rebota contra muros que han visto crecer generaciones enteras; en cualquier rinc\u00f3n del planeta, el bal\u00f3n recoge la historia del lugar donde rueda. No es un objeto neutro: es un archivo en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"769\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-cometa-769x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3782\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rodrigo \u00cdmaz, <em>Ingr\u00e1vido cometa, <\/em>pintura acr\u00edlica en triplay recortado, 2026.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el Mundial no es s\u00f3lo una competencia entre selecciones. Es una disputa de relatos. Cada equipo carga algo m\u00e1s que una camiseta: lleva consigo la sombra de su pasado, la promesa de su futuro, las cicatrices de sus derrotas y la obstinaci\u00f3n de su esperanza. En la cancha corren m\u00e1s que once jugadores; corren las narrativas de pa\u00edses enteros, sus heridas, sus orgullos, sus formas de habitar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay, en todo esto, algo profundamente ritual. El Mundial es una liturgia contempor\u00e1nea. Tiene s\u00edmbolos, tiene cantos, tiene momentos de \u00e9xtasis y de duelo. El gol \u2014ese instante m\u00ednimo\u2014 no es s\u00f3lo un acontecimiento deportivo. Es una revelaci\u00f3n. Un estallido que rompe la linealidad del tiempo y convoca a miles, a millones, en un mismo latido. Durante esos segundos, la multitud deja de ser suma de individuos y se convierte en cuerpo colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se abrazan desconocidos. Se gritan nombres que jam\u00e1s se hab\u00edan pronunciado. Se llora con una intensidad que no siempre encuentra lugar en la vida cotidiana. El futbol permite eso: una emocionalidad compartida que en otros \u00e1mbitos ser\u00eda impensable o incluso sospechosa. En el estadio o frente a la pantalla, el ser humano se reconoce en su forma m\u00e1s primaria: la de quien necesita sentir con otros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"783\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-Bellingham_grafica_2024-783x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3784\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rodrigo \u00cdmaz, <em>Ingr\u00e1vido Bellingham<\/em>, aguatinta y aguafuerte, 2024.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero toda ceremonia tiene su sombra. Y en el futbol contempor\u00e1neo esa sombra tiene forma de mercado. Detr\u00e1s de la \u00e9pica del juego se despliega una maquinaria gigantesca donde cada emoci\u00f3n es susceptible de convertirse en cifra. La FIFA no s\u00f3lo organiza partidos; administra un espect\u00e1culo global donde confluyen intereses econ\u00f3micos, pol\u00edticos y medi\u00e1ticos de escala planetaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mundial que viene ser\u00e1 tambi\u00e9n eso: un engranaje perfecto de transmisi\u00f3n, patrocinio, turismo y consumo. Las pantallas multiplicar\u00e1n la experiencia hasta volverla ubicua, y al mismo tiempo, la encuadrar\u00e1n, la medir\u00e1n, la convertir\u00e1n en dato. Habr\u00e1 algo de paradoja en todo ello: mientras m\u00e1s universal se vuelve el futbol, m\u00e1s se expone al riesgo de diluir su ra\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la esencia resiste. Resiste en el grito espont\u00e1neo, en la jugada inesperada, en el error humano que ninguna estad\u00edstica logra domesticar. Resiste en la memoria de quienes han hecho del futbol una forma de vida, no un espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico, en este escenario, ocupar\u00e1 un lugar singular. No s\u00f3lo porque ser\u00e1 anfitri\u00f3n, sino porque vive el futbol como una extensi\u00f3n de su propio pulso. Aqu\u00ed el bal\u00f3n no se observa: se siente. Se discute en la sobremesa, se defiende en la calle, se exagera, se sufre, se convierte en materia de iron\u00eda y de fe.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"633\" src=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-1_2024-1-1024x633.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3785\" srcset=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-1_2024-1-1024x633.jpg 1024w, https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-1_2024-1-980x606.jpg 980w, https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Ingravido-1_2024-1-480x297.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rodrigo \u00cdmaz, <em>Ingr\u00e1vido uno, <\/em>aguatinta y aguafuerte, 2024.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay algo profundamente mexicano en la manera de relacionarse con el futbol: una mezcla de ilusi\u00f3n persistente y desencanto aprendido. La historia reciente de la selecci\u00f3n ha tejido una narrativa donde la esperanza siempre llega acompa\u00f1ada de cautela. El famoso \u00abquinto partido\u00bb no es \u00fanicamente una meta deportiva; es una figura simb\u00f3lica, una frontera que se anhela cruzar como si en ese gesto se resolviera algo m\u00e1s profundo que un resultado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y sin embargo, el aficionado sigue ah\u00ed. Permanece. Cree. Esa es quiz\u00e1 la figura m\u00e1s poderosa del futbol: el creyente sin garant\u00eda. El que vuelve a mirar, a esperar, a imaginar que esta vez ser\u00e1 distinto. Pensemos en un seguidor de Pumas de la UNAM: habituado a la irregularidad, pero fiel a una identidad que no se negocia. En su lealtad hay una forma de resistencia frente a la l\u00f3gica del \u00e9xito inmediato. No se trata s\u00f3lo de ganar; se trata de pertenecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El futbol ense\u00f1a a habitar esa contradicci\u00f3n. Ense\u00f1a que la belleza puede ser fugaz, que la justicia no siempre coincide con el resultado, que el esfuerzo no garantiza la victoria. Ense\u00f1a, en suma, una \u00e9tica de la incertidumbre. Y tal vez por eso nos resulta tan cercano: porque se parece demasiado a la vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"820\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-ponchado_2024-820x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3786\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rodrigo \u00cdmaz, <em>Bal\u00f3n ponchado, <\/em>aguafuerte y aguatinta, 2023.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mundial que viene ser\u00e1 una fiesta, s\u00ed. Pero tambi\u00e9n ser\u00e1 una escena de revelaci\u00f3n. En sus partidos veremos algo m\u00e1s que goles. Veremos c\u00f3mo las naciones se narran a s\u00ed mismas, c\u00f3mo el mercado organiza la emoci\u00f3n, c\u00f3mo las multitudes buscan, aunque sea por un instante, sentirse parte de algo mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final, cuando el \u00faltimo silbatazo se disuelva en la memoria, quedar\u00e1 lo de siempre: la sospecha de que el futbol no resuelve nada y, sin embargo, lo ilumina todo. Como si en el recorrido imprevisible de un bal\u00f3n se dibujara, una y otra vez, la forma incierta de lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se abrazan desconocidos. Se gritan nombres que jam\u00e1s se hab\u00edan pronunciado. Se llora con una intensidad que no siempre encuentra lugar en la vida cotidiana.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3793,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[365,427],"tags":[462,43,465,403,464,466,430,143,463,14,18,460,461],"ppma_author":[72],"class_list":["post-3780","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-numero-seis","category-numero-siete","tag-aficionados","tag-arte","tag-balon","tag-escultura","tag-estadio","tag-fiesta","tag-fifa","tag-futbol","tag-gol","tag-grabado","tag-mexico","tag-mundial","tag-seleccion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Se abrazan desconocidos. Se gritan nombres que jam\u00e1s se hab\u00edan pronunciado. Se llora con una intensidad que no siempre encuentra lugar en la vida cotidiana.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"REVISTA QUIOTE\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=61581285934903&amp;rdid=NyTBdLDXXt5DTPla&amp;share_url=httpswww.facebook.comshare16XQGGa34v#\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-07-10T17:26:57+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-07-11T17:04:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"871\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Miguel Torres\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@RQuiote\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@RQuiote\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Miguel Torres\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780\"},\"author\":{\"name\":\"Miguel Torres\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d7a3f9ed4669a5897b231922e7fc292e\"},\"headline\":\"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS\",\"datePublished\":\"2026-07-10T17:26:57+00:00\",\"dateModified\":\"2026-07-11T17:04:45+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780\"},\"wordCount\":1128,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg\",\"keywords\":[\"aficionados\",\"arte\",\"bal\u00f3n\",\"escultura\",\"estadio\",\"fiesta\",\"FIFA\",\"f\u00fatbol\",\"gol\",\"grabado\",\"mexico\",\"mundial\",\"selecci\u00f3n\"],\"articleSection\":[\"N\u00daMERO SEIS\",\"N\u00daMERO SIETE\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780\",\"name\":\"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg\",\"datePublished\":\"2026-07-10T17:26:57+00:00\",\"dateModified\":\"2026-07-11T17:04:45+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg\",\"width\":1200,\"height\":871},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?p=3780#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/\",\"name\":\"REVISTA QUIOTE\",\"description\":\"N\u00daMERO SEIS\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#organization\",\"name\":\"REVISTA QUIOTE\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/06\\\/Quiote-logo_01.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/06\\\/Quiote-logo_01.png\",\"width\":1042,\"height\":417,\"caption\":\"REVISTA QUIOTE\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/profile.php?id=61581285934903&rdid=NyTBdLDXXt5DTPla&share_url=httpswww.facebook.comshare16XQGGa34v#\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/RQuiote\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista.quiote\\\/\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d7a3f9ed4669a5897b231922e7fc292e\",\"name\":\"Miguel Torres\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=gd1fa56e4f1f0eb1983a3ad9f6827f3c2\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Miguel Torres\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaquiote.org\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE","og_description":"Se abrazan desconocidos. Se gritan nombres que jam\u00e1s se hab\u00edan pronunciado. Se llora con una intensidad que no siempre encuentra lugar en la vida cotidiana.","og_url":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780","og_site_name":"REVISTA QUIOTE","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=61581285934903&rdid=NyTBdLDXXt5DTPla&share_url=httpswww.facebook.comshare16XQGGa34v#","article_published_time":"2026-07-10T17:26:57+00:00","article_modified_time":"2026-07-11T17:04:45+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":871,"url":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Miguel Torres","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@RQuiote","twitter_site":"@RQuiote","twitter_misc":{"Escrito por":"Miguel Torres","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780"},"author":{"name":"Miguel Torres","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#\/schema\/person\/d7a3f9ed4669a5897b231922e7fc292e"},"headline":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS","datePublished":"2026-07-10T17:26:57+00:00","dateModified":"2026-07-11T17:04:45+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780"},"wordCount":1128,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","keywords":["aficionados","arte","bal\u00f3n","escultura","estadio","fiesta","FIFA","f\u00fatbol","gol","grabado","mexico","mundial","selecci\u00f3n"],"articleSection":["N\u00daMERO SEIS","N\u00daMERO SIETE"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780","url":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780","name":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS - REVISTA QUIOTE","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","datePublished":"2026-07-10T17:26:57+00:00","dateModified":"2026-07-11T17:04:45+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#primaryimage","url":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","contentUrl":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","width":1200,"height":871},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/?p=3780#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/revistaquiote.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"EL MUNDIAL: LA CEREMONIA DEL BAL\u00d3N Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#website","url":"https:\/\/revistaquiote.org\/","name":"REVISTA QUIOTE","description":"N\u00daMERO SEIS","publisher":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revistaquiote.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#organization","name":"REVISTA QUIOTE","url":"https:\/\/revistaquiote.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Quiote-logo_01.png","contentUrl":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Quiote-logo_01.png","width":1042,"height":417,"caption":"REVISTA QUIOTE"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=61581285934903&rdid=NyTBdLDXXt5DTPla&share_url=httpswww.facebook.comshare16XQGGa34v#","https:\/\/x.com\/RQuiote","https:\/\/www.instagram.com\/revista.quiote\/"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revistaquiote.org\/#\/schema\/person\/d7a3f9ed4669a5897b231922e7fc292e","name":"Miguel Torres","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=gd1fa56e4f1f0eb1983a3ad9f6827f3c2","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=g","caption":"Miguel Torres"},"sameAs":["https:\/\/revistaquiote.org"],"url":"https:\/\/revistaquiote.org\/?author=1"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/revistaquiote.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Balon-roto-labios_ceramica-de-alta-temperatura_2026_A.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"authors":[{"term_id":72,"user_id":1,"is_guest":0,"slug":"admin_revistaweb","display_name":"Miguel Torres","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/00c77c9b45fb8ec83854a3fc58bb68a9455f554fb2ed7d93769f39cab7a2c6a4?s=96&d=mm&r=g","author_category":"","user_url":"https:\/\/revistaquiote.org","last_name":"Torres","first_name":"Miguel","job_title":"","description":""}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3780"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3780\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3790,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3780\/revisions\/3790"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3780"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaquiote.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=3780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}