You know very well who you are

Dont let em hold you down, reach for the stars.

(Tú sabes muy bien quién eres

No dejes que te derriben, alcanza las estrellas.)

«Juicy» (1994) de The Notorious b.i.g.

De acuerdo con la película Rubble Kings (2015), dirigida por Shan Nicholson, y con las propias palabras de Benjamín «Benjy Amarillo» Meléndez (fundador de la pandilla The Ghetto Brothers y vocalista de la misma agrupación, también conocido por dirigir una reunión en Hoe Avenue en 1972 que reunió a todas las pandillas del Bronx y creó un lazo pacífico entre ellas por primera vez), el inicio de los años 70 en el Bronx fue un periodo en donde la gente vivía con un sentimiento constante de pérdida de esperanza. Esto, originado por sucesos ocurridos a lo largo de la década anterior que afectaron directamente a las comunidades afroamericana, mexicana, puertorriqueña y demás minorías que habían emigrado de Europa, como italianas, irlandesas o judías, y que residían en barrios «americanos» luchando por una igualdad de derechos y oportunidades dentro de los roles sociales estadounidenses. Tales sucesos catastróficos incluían los asesinatos de algunos de los líderes más representativos de liberación y de derechos humanos, como Martin Luther King en 1968, Malcolm X en 1965, John F. Kennedy en 1963 y Mahatma Gandhi en 1969.

Dichos eventos, precedidos por crisis en numerosas ciudades hoy denominadas ghettoshabitadas mayoritariamente por minorías étnicas y raciales, fueron consecuencia de abusos sistemáticos ejercidos por sectores del «poder blanco» que se autodefinían como racialmente superiores. Este contexto derivó en la implementación de nuevas reformas abiertamente racistas que afectaron de manera directa a la población negra y a otras minorías: las llamadas leyes Jim Crow (1877-1965). Dichas leyes reciben su nombre de la obra teatral Jump Jim Crow, estrenada en 1832 en Estados Unidos, en la que el actor Thomas Dartmouth Rice se pintaba el rostro de negro para caricaturizar, mediante una danza y un canto burlesco, a un esclavo africano. Con el tiempo, el término Jim Crow se convirtió en una expresión peyorativa hacia las personas afroestadounidenses. Posteriormente se usó para designar a este conjunto de disposiciones legales, que institucionalizaron la segregación racial bajo el falaz principio de «iguales, pero separados».

Imagen del video musical de la canción Juicy de The Notourios b.i.g.(1994). Se muestra a b.i.g. siendo arrestado por la policía.

Imagen del video musical de la canción Juicy de The Notourios b.i.g.(1994). Se muestra a b.i.g. siendo arrestado por la policía.

Redlining

El redlining (línea roja) fue una práctica de leyes estadounidenses que clasificaba por tipos a los vecindarios según diferentes factores establecidos por los cuestionarios de censos en 1937 hechos por la corporación de préstamos para propietarios de viviendas. En esta clasificación se incluía aspectos como raza, ingresos económicos mensuales, historia, tipos de vivienda, proveniencia laboral, reparaciones areotectónicas a realizar, población negra de la zona, familias de refugio, etcétera. En dicha clasificación, a significaba mejor y se marcaba con el color verde; b significaba regular y se marcaba con azul; c significaba malo y se marcaba con amarillo, y d representaba a lo peor, por lo que se marcaba con rojo.

Estas clasificaciones hechas con fines racistas servían como justificación a los servicios bancarios para retener los servicios de vivienda, negar hipotecas, servicio médico y apoyos alimenticios, ya que creían que estos ghettos eran zonas peligrosas para la inversión, lo que abría una brecha de desigualdad social que afectaría directamente a la educación, el desarrollo social, personal y cultural. Como consecuencia de ello, las personas que residían en lugares señalados con la línea roja vivieron momentos críticos de violencia social y urbana, que más tarde sirvieron como objeto arquetípico social del entretenimiento.

Debido a una casi nula atención en las necesidades de los ghettos por parte del gobierno, las mismas comunidades jóvenes establecieron pandillas conformadas por los distintos vecindarios y sus integrantes, cuyos propósitos, en palabras de sus representantes, entrevistados en la película ya antes citada, Rubble Kingsera devolverle a la gente el ánimo y la filosofía espiritual a la comunidad negra y las minorías latinas. Sin embargo, a pesar de que se buscaba amor, el principio de la creación de pandillas fue un periodo violento que terminó con la vida de varios jóvenes involucrados en estos movimientos.

Una de las pandillas más influyentes de esos tiempos y más reconocidas por la cultura del hip hop hasta ahora fue la Ghetto Brothers, formada originalmente por Benjamín «Benjy Amarillo» Meléndez. Fue la primer pandilla en permitir que las mujeres se integraran a ella. Su causa principal era la liberación puertorriqueña de Estados Unidos y la protección de derechos de minorías, especialmente latinas y afroamericanas, por lo que influyeron entre los jóvenes como un movimiento que buscaba la libre expresión a través de manifestaciones, discursos, música, baile, grafiti y otras expresiones artísticas y culturales.

Portada del album Power-Fuerza 1971-Ghetto Brothers -(Salsa Records - SLP 2008) Grabado en Fintone Studio. Producido por Bobby Marin.

En 1971 se estrenó el disco power-fuerza y The Ghetto Brothers se convirtió en la primera pandilla en Estados Unidos en hacer música y, sobre todo, tener un enfoque revolucionario, liberal y pacifista que permitiera a los jóvenes del ghetto sentirse unidos y motivados para impulsar actividades artísticas que dieran voz a las comunidades minoritarias ante el mundo para exigir sus derechos. De aquí en adelante, en lo que respecta a nuestro tema, la música hip hop y sus derivados, tales como el rap, trap, drill o reggaetón, hay una relación muy estrecha con las pandillas que más tarde evolucionarían a mafias o, en algunos casos, sellos discográficos.

Portada del album Power-Fuerza 1971-Ghetto Brothers -(Salsa Records – SLP 2008) Grabado en Fintone Studio. Producido por Bobby Marin.

El 8 de diciembre de 1971 se convocó a una histórica reunión de paz entre las principales pandillas del Bronx, encabezada por Carlos «Karate Charlie» y Benjamín «Amarillo» Meléndez, ambos presidentes de los Ghetto Brothers. Con el apoyo de Joseph Mpa exmiembro y activista de las Panteras Negras, lograron congregar a los distintos grupos en Hoe Avenue con el propósito de acordar, mediante el diálogo y de forma pacífica, una respuesta colectiva al asesinato del exmiembro de los Ghetto Brothers, Joseph «Black Benjy» Cornell, ocurrido el 2 de diciembre de ese mismo año. «Black Benjy», cuyo rango dentro de la pandilla era el de peacemaker (mediador de paz), se encargaba de dialogar con los jóvenes del Bronx para disuadirlos del consumo de drogas, prevenir la violencia entre pandillas y fomentar el crecimiento de la comunidad negra y de otras minorías.

El asesinato de «Black Benjy» se produjo durante un enfrentamiento entre los Black Spades grupo al que pertenecía Afrikan Bambaataa, quien más tarde se convertiría en una figura fundamental en la historia del hip hopy los Seven Immortals, antiguos rivales en disputa. Enviado por «Amarillo» Meléndez como mediador, «Black Benjy» acudió con la intención de apaciguar la confrontación; sin embargo, su intervención fue rechazada violentamente. Fue brutalmente golpeado hasta la muerte a la edad de veinticinco años, misma edad en la que, décadas después, morirían también figuras emblemáticas como Biggie Smalls y Tupac Shakur.

Esta reunión sorprendió a todas las pandillas del Bronx que esperaban que los Gettho Brothers actuaran de manera violenta para vengar la muerte de su compañero. Por el contrario, la reunión se celebró con éxito y fue fundamental para motivar las estructuras de arcos narrativos cinematográficos como The warrios (1979), dirigida por Walter Hill, quien replicaría esta misma reunión en la película, pero con un desenlace distinto.

La reunión de Hoe Avenue es considerada por diversos teóricos y pioneros del hip hop como el punto de partida del movimiento, ya que logró poner fin de manera parcial y temporala los conflictos entre pandillas en el ghetto del Bronx, al menos durante una década, y propició por primera vez un acercamiento pacífico entre estos grupos. A partir de ese momento, muchas de estas pandillas dejaron de operar estrictamente como tales para transformarse en organizaciones orientadas a la construcción de una identidad cultural propia, con el objetivo de fortalecer los vínculos internos y generar sentido de comunidad entre los habitantes del barrio.

Biggie jugando en las calles.

Biggie jugando en las calles.

Este proceso fue posible gracias al intercambio artístico callejero y a las fiestas públicas. La interacción entre los dj, mcmaestros de ceremonias, posteriormente conocidos como raperos, artistas urbanos y break dancers benefició directamente a la comunidad del Bronx, al abrir espacios de creación colectiva que dieron origen a nuevas vanguardias culturales, entre ellas el hip hop.

Biggie con multitud en la grabación de un video.

Biggie con multitud en la grabación de un video.

Los pilares semióticos del hip hop reflejados en «Juicy»

Tomando en cuenta el contexto sociocultural ya establecido de donde nace el hip hop, se podría decir que hay un arco narrativo, en este caso histórico, en la evolución de factores que fueron necesarios para la creación del género.

La cultura hip hop nació de la desesperación. Se creó en las ruinas de un Bronx incendiado literal y metafóricamente, como respuesta a un entorno social y semióticamente marcado por el abandono estatal, la violencia estructural y una segregación profundamente racializada. A través del breaking, el djing, el mcing y el graffiti (los cuatro pilares del hip hop), los jóvenes afrodescendientes y latinos encontraron una forma de expresión, resistencia y, sobre todo, supervivencia en un entorno sociocultural caótico.

El videoclip de «Juicy» (1994), canción autobiográfica de Christopher Wallace (The Notorious b.i.g.), es un producto audiovisual que reinterpreta y resignifica muchas de las tensiones que dieron origen al hip hop.

El videoclip funciona con una narrativa visual de ascenso socioculturalmente hablando y a la vez como una puesta en escena de las transformaciones sociales, económicas y culturales de una minoría racial que encuentra en la música no sólo voz, sino también una vía de escape de una realidad en llamas. El video abre con imágenes de Biggie en la calle vendiendo drogas, una actividad que históricamente ha sido para muchas personas racializadas en contextos de marginación una de las pocas actividades económicas disponibles. Las calles retratadas, grises y áridas, no están sólo estéticamente degradadas, sino también cargadas de significación. Imágenes que evocan directamente los contextos retratados en Decade of fire, y en donde se revela cómo el abandono institucional, el redlining, dejó barrios enteros en escombros, mientras el resto de la ciudad miraba hacia otro lado.

Imagen del video musical de la canción «Juicy» de The Notourios b.i.g.(1994).<br />
Se muestra a b.i.g. besando a su hija.

Imagen del video musical de la canción «Juicy» de The Notourios b.i.g.(1994). Se muestra a b.i.g. besando a su hija.

En este contexto, tras la desaparición de los servicios básicos, el incremento de la violencia entre pandillas y la falta sistemática de oportunidades, emergieron redes alternativas de resistencia a través de la cultura. La imagen de Biggie siendo arrestado marca una fractura visual decisiva: la criminalización de la pobreza no es un fenómeno accidental, sino estructural. El lenguaje visual remite así a la hipervisibilidad criminal, concepto que recuerda lo planteado por Angela Davis, quien formara parte de las Panteras Negras: ser joven, negro y pobre en Estados Unidos implica vivir bajo vigilancia constante, al margen del contrato social.

Posteriormente, en el video, desde una celda, Biggie comienza a escribir canciones. Aparece aquí una alegoría fundamental en la filosofía del hip hop: la redención a través del arte. La celda no sólo representa el encierro físico, sino también la prisión simbólica de generaciones condenadas a reproducir ciclos de pobreza, violencia y marginación.

En la siguiente secuencia, se muestra a Biggie caminando libre por la calle, con ropa sencilla y en un entorno aparentemente pacífico. Sin embargo, el cambio se revela en los detalles: hay más color, más luz, mayor cercanía entre las personas. Ya no se trata de un Bronx en ruinas, sino de un espacio transformado, visual y semióticamente revitalizado. Este tránsito puede leerse como un símbolo del proceso de «dignificación» que muchos artistas del hip hop buscan impulsar en sus comunidades: volver al barrio —al hoodno para repetir la historia, sino para reescribirla.

La fase final del video representa la conclusión del llamado «sueño americano» reinterpretado. Mansiones, champaña, servidumbre aquí como símbolo explícito del cambio de estatus, trajes lujosos y, sobre todo, una comunidad celebrando. Todos esos elementos configuran una narrativa en la que el lujo funciona como revancha simbólica frente a la exclusión estructural. No se trata únicamente de ascenso social, sino de la apropiación de aquello que parecía inalcanzable: vivir plenamente del talento artístico, en este caso, desde la experiencia afroamericana.

En la escena final, donde Biggie abraza a su hija, se cierra el arco semiótico con un gesto profundamente humano: la paternidad. La figura del padre ausente ha sido históricamente estigmatizada y racializada, pero aquí se subvierte. Biggie, ahora exitoso, millonario y rodeado de afecto, es un hombre presente, amoroso y protector. En términos visuales, esta imagen redime a la figura masculina afroamericana, la extrae del estereotipo y la reintegra a una humanidad plena.

El videoclip representa así, en clave semiótica, la filosofía del hip hop de los años noventa: una lucha por sobrevivir al caos y transformarlo en arte. Recuerda que la cultura hip hop no surgió de la nada, sino como una respuesta simbólica, política y concreta a una violencia gubernamental y social que quemaba literalmente los barrios mientras sus habitantes inventaban formas para seguir vivos.

Fue el Bronx de las décadas de 1970 y 1980 el que funcionó como un territorio de resistencia creativa. Y fue precisamente esta estética de colapso y reinvención la que se transfirió, décadas después, a una nueva generación de artistas del hip hop, entre ellos Biggie.

Referencias

1 Davis, Angela. Are prisons obsolete? 2003. New York: Seven Stories Press.

2 Nicholson, Shan. Rubble kings. 2015. Estados Unidos: Saboteur, Goldcrest Production, película.

3zquez, Vivian y Gretchen Hildebran. 2019. Decade of Fire. Estados Unidos: Decade of Fire llc, película.

4 Woodward, C. Vann y McFeely, William S. 2001. The Strange Career of Jim Crow. Oxford University Press.

5 The Notorious b.i.g. «Juicy». En Ready to die. 1994. Producido por Sean Puffy” Combs and Poke. Estados Unidos: Bad Boy Records, cd.